Provincial sabía que la excursión por el sur no sería sencilla y el pronóstico se cumplió. Luego de ponerse 2-0 arriba en el Salvador Bonilla, el equipo de Esteban Gatti no pudo cerrar la serie en Río Negro: cayó el martes y volvió a tropezar este jueves por un ajustado 78 a 77 ante Deportivo Viedma.
Ahora, la paridad obliga a un quinto y último capítulo que se jugará en la ciudad. El cuarto partido fue una batalla de dientes apretados. El conjunto rosarino, liderado nuevamente por la jerarquía de Adrián Boccia (autor de 21 puntos), luchó palmo a palmo en un trámite donde el corazón de los rionegrinos terminó pesando más en el cierre.
A pesar del esfuerzo defensivo y de momentos de buen básquet, la efectividad de Lisandro Fernández (23 tantos) y Luciano Cáceres (16) permitió que el Depo empatara la serie y forzara el regreso a Rosario.
La buena noticia para el Rojo es que la ventaja de localía, obtenida tras una fase regular histórica donde fue el mejor equipo del país, le permite jugar el "matar o morir" ante su público.
En los primeros dos juegos de la serie, el aliento de los hinchas rosarinos fue clave para destrabar partidos complejos y se espera que este domingo el estadio vuelva a ser una caldera.
Para avanzar a los cuartos de final de la Conferencia Sur, Provincial necesitará recuperar el volumen de juego colectivo que mostraron figuras como Gastón Gerbaudo, Gonzalo Torres y Santiago Barahona durante toda la temporada.
El quinto partido está programado para este domingo (horario a confirmar por la AdC). El ganador de este cruce se meterá entre los ocho mejores de la conferencia, manteniendo vivo el sueño del ascenso.



