La definición de la liga inglesa entró en su etapa más caliente. Este miércoles, el Manchester City dio un paso clave en su aspiración al título al derrotar por la mínima diferencia al Burnley en condición de visitante.
El resultado no solo le permite alcanzar la línea de los 70 puntos, sino que le otorga el liderazgo del torneo gracias a su mejor diferencia de gol respecto al Arsenal.
El encuentro, correspondiente a la fecha 34 de la Premier League, se resolvió prácticamente desde el vestuario. Antes de cumplirse los cinco minutos de juego, una combinación colectiva terminó con una asistencia de Jeremy Doku para Erling Haaland; el delantero noruego no falló en el mano a mano y marcó el único tanto de la tarde en el estadio Turf Moor.
Pese a la diferencia de jerarquía entre ambos planteles, el Burnley opuso resistencia y buscó el empate con dignidad, exigiendo en un par de ocasiones al arquero Gianluigi Donnarumma. Sin embargo, el City apeló a su característico control de posesión para dejar correr el reloj y asegurar tres puntos que pueden valer un campeonato.
Con este marcador, el panorama es radicalmente opuesto para ambos clubes. Mientras que los de Guardiola dependen ahora de sí mismos para coronarse a falta de cinco jornadas, el Burnley sentenció su suerte y perdió la categoría, por lo que la próxima temporada jugará en el Championship (segunda división).
La pelea por la corona continuará el próximo fin de semana, con un Arsenal que ahora se ve obligado a ganar y esperar un traspié de los ciudadanos para recuperar el terreno perdido en una de las definiciones más ajustadas de los últimos años.



