En la previa del duelo entre el Real Madrid y la Real Sociedad, el estadio Santiago Bernabéu vivió un emotivo paréntesis donde las rivalidades de club quedaron de lado para ovacionar a los campeones del mundo de la selección española. Sin embargo, el momento cumbre del tributo no lo dictó el protocolo, sino la camaradería y la humilde actitud de Marc Cucurella.

Durante la ceremonia por la reciente obtención del Mundial de Estados Unidos, México y Canadá, los planteles de ambos equipos formaron un pasillo de honor. Cucurella, flamante incorporación del conjunto blanco, saltó al terreno de juego entre aplausos y recogió el trofeo para recibir el reconocimiento de su nueva hinchada. 

     

Fue en ese instante cuando el lateral dejó en claro el tipo de compañero que es: atento a la presencia de Mikel Oyarzabal en el equipo rival, no dudó en llamarlo para que se sumara al centro de la escena.

Cucurella pidió expresamente que el atacante y capitán de la Real Sociedad compartiera los aplausos del estadio madridista y posara a su lado junto a la Copa del Mundo. Oyarzabal caminó hacia el centro del campo sonriente y se hizo parte del homenaje.

Los jugadores de la Roja, ovacionados en el Bernabéu. (EFE)
Los jugadores de la Roja, ovacionados en el Bernabéu. (EFE)