Central pasó un mal primer tramo de partido, River le copó el medio, le robó la pelota y el Canalla se vio obligado a cometer faltas para cortar. Sin embargo, lo inesperado llegó temprano, una imprudencia de Gastón Ávila que saltó con un codo muy arriba propició un penal para River.

El golpe se lo llevó Martínez Quarta y no fue advertido de inmediato por el árbitro Nicolás Ramírez, sin embargo, el VAR lo llamó y el juez constató un codo en la cara.

     

Gonzalo Montiel, el que le dio a Argentina el título del Mundo, tenía la chance de abrir el partido al tomar la responsabilidad del penal. A su lado, Ángel Di María trataba de leer la situación e indicarle a Ledesma donde podía patear.

Al margen de todo, estaba Conan que voló sobre su palo derecho y evitó el primero del Millonario. Una atajada que cuenta como ley del ex. Los delanteros le hacen goles a sus viejos equipos, los arqueros los evitan.