Nicolás Lamolina quedó en medio de un escándalo en el fútbol del ascenso del fin de semana y dio su versión sobre lo que pasó entre All Boys y Godoy Cruz. 

El árbitro explicó por qué revirtió el penal que había sancionado sobre el cierre del encuentro y reveló que hizo todo lo posible para evitar que le mostraran una repetición en un celular.

El partido disputado en el estadio Islas Malvinas de Floresta terminó envuelto en un escándalo. Después de cobrar una infracción dentro del área a los 43 minutos del segundo tiempo, el juez dialogó con su asistente y modificó la decisión: finalmente, sancionó tiro libre para el equipo mendocino. La situación generó un tumulto y una interrupción que se extendió durante 23 minutos.

     

En una entrevista con TyC Sports, Lamolina aseguró que los futbolistas y el cuerpo técnico de Godoy Cruz entendieron su determinación. Según explicó, el cambio de criterio respondió a la intervención de su asistente, Agustín Méndez, quien tenía una perspectiva más favorable para determinar dónde se había producido la infracción.

El árbitro reconoció que interpretó que la falta de Iván Zafarana había ocurrido dentro del área y justificó el cobro de la pena máxima.

“Para mí Zafarana se arroja con uso de fuerza excesiva y la sanción fue sobre la línea y era penal”, explicó. Sin embargo, aclaró que su asistente le manifestó sus dudas sobre la ubicación de la infracción: “En ese momento el asistente Agustín Méndez me menciona que desde su visión era muy al límite y no le convencía la situación de penal”.

La situación se complicó cuando Lamolina intentó acercarse al colaborador para intercambiar opiniones. “En el momento que me acerco a hablar con el línea se desmadró todo con el ingreso al campo de gente que no tenía que ingresar”, relató.

En medio de la confusión, un futbolista de All Boys intentó mostrarle una imagen de la jugada en un teléfono celular. El juez aseguró que evitó mirar la pantalla para que su decisión no quedara asociada con una revisión ajena al procedimiento arbitral.

“Hice un gran esfuerzo para que no me muestren la imagen porque sabía que si aparecía un plano mirando el celular, todos iban a pensar que mi decisión iba a ser modificada por esa situación”, sostuvo.

Y agregó: “Yo lo único que quería era hablar con mi asistente, que me iba a mencionar que era afuera del área. Su perspectiva era mucho mejor que la mía”.

El episodio prolongó el encuentro hasta los 77 minutos del segundo tiempo y dejó una fuerte polémica por la intervención de personas ajenas al partido dentro del campo de juego.

Lamolina también se refirió a la reacción de Godoy Cruz tras la modificación del fallo. “Los jugadores y el cuerpo técnico de Godoy Cruz fueron empáticos con la decisión”, afirmó. Además, señaló que los integrantes de la delegación mendocina consideraron correcta la resolución y que el encuentro concluyó sin nuevos inconvenientes una vez que se reanudó.

Por otra parte, el árbitro confirmó que informará a las autoridades disciplinarias sobre los incidentes ocurridos durante la interrupción. Según detalló, una persona que ingresó al terreno de juego tuvo que ser identificada con intervención policial.

“En ese momento ingresó una persona que tuvimos que identificar con la policía, que tenemos los datos y que será informado al Tribunal de Disciplina”, concluyó.