El mapa de la Copa del Mundo obliga a recalcular las coordenadas, y la selección argentina ya eligió su próximo refugio. Tras dejar atrás la intensidad del cemento de Dallas, donde el búnker albiceleste se encontraba en pleno centro urbano, la delegación nacional pone proa hacia el sur del mapa norteamericano.
El destino elegido para encarar los 16avos de final es Fort Lauderdale, una joya costera de la Florida que combina un altísimo nivel residencial, canales que le valieron el apodo de "la Venecia de América" y, fundamentalmente, la paz necesaria para blindar al grupo de cara al mata-mata del próximo viernes ante Cabo Verde.
El desembarco de la Scaloneta está pactado para este miércoles por la tarde-noche. Para los dirigidos por Lionel Scaloni, la elección geográfica es tanto estratégica como mental. Fort Lauderdale emerge como un oasis de calma selecta, ubicado a unos 40 minutos en auto de la marea movediza y ruidosa de argentinos que habitualmente satura y revoluciona las calles de Miami Beach.
Es la distancia justa: lo suficientemente cerca de las sedes operativas, pero lo bastante lejos para que el único sonido que irrumpa en las habitaciones sea el de la concentración absoluta.
Una ciudad local, limpia y sin el "mix" futbolero de Miami
Existe una falsa creencia entre muchos hinchas de que cualquier rincón del sur de la Florida desborda pasión futbolera y tonada latina las 24 horas. Pero la realidad de Fort Lauderdale es muy distinta a la de otras zonas del mapa estatal. Mientras que localidades como Doral, por ejemplo, son un bastión marcadamente venezolano y Miami Beach es un crisol constante de culturas y turismo extranjero, Fort Lauderdale se mantiene como una ciudad predominantemente residencial, habitada por gente local y consolidada como una de las urbanizaciones más limpias, ordenadas y pulcras de toda la Florida.
“Acá, el clima de Mundial y la fiebre por el fútbol simplemente no se respiran en el día a día. Hubo una época en la que la zona vibraba con otra energía, justamente cuando el Inter Miami disputaba sus partidos en esta localidad”, contó a Rosario3 Romina, una roldanense que hace ya cuatro años vive en Fort Lauderdale.
“En aquellos días, el color, los cánticos y las previas revolucionaban las avenidas. Sin embargo, cuando la franquicia trasladó su localía definitivamente cerca del aeropuerto de Miami, se produjo una mudanza masiva de la comunidad argentina y futbolera hacia allá”, agregó.
Con esa partida se diluyó por completo el ambiente de cancha en Fort Lauderdale. Es precisamente ese anonimato y esa calma cotidiana, despojada de la locura y los bocinazos de Miami, lo que sedujo al cuerpo técnico argentino para instalarse aquí.
Un hotel de categoría con recambio cafetero
El hogar de Argentina en esta fase será un sofisticado hotel boutique de diseño contemporáneo ubicado en pleno corazón de la ciudad, pero con una lógica de aislamiento perfecta, situado a escasos 10 minutos de la costa. Las comodidades de sus instalaciones y la privacidad de su terraza con piscina exterior fueron determinantes para recibir el sello de aprobación de la AFA y de la propia FIFA como hotel oficial de selecciones.
Curiosamente, las habitaciones que ocuparán los argentinos todavía tienen perfume de café. Hasta este martes, las instalaciones del hotel albergan la concentración de la selección de Colombia, que viene de desatar su propia fiesta en la región.
Sin embargo, en las próximas horas se producirá un prolijo enroque mundialista: el seleccionado cafetero armará las valijas para mudarse a Kansas City —donde chocará frente a Ghana—, dejando el búnker de Fort Lauderdale totalmente acondicionado y desinfectado de presiones para que la delegación campeona del mundo tome el control absoluto del edificio a partir del miércoles.
En lo estrictamente futbolístico, el cuerpo técnico ya diseñó la hoja de ruta para afinar los detalles tácticos antes del cruce decisivo. Argentina utilizará como búnker de entrenamiento el "estadio viejo" del Inter Miami (el complejo alternativo de la franquicia en Florida), un predio que varios de los referentes del plantel conocen a la perfección y que ofrece canchas con un césped en estado impecable y las medidas de seguridad exigidas para trabajar a puertas cerradas sin ojos extraños.
El cronograma de actividades de la selección tendrá su punto cúlmine de exposición el jueves. Ese día se llevará a cabo la conferencia de prensa oficial organizada por la FIFA, donde Lionel Scaloni, acompañado por uno de los futbolistas del plantel, se sentará frente a los micrófonos de la prensa internacional para analizar el choque contra el conjunto africano y dar pistas del equipo que buscará el boleto a los octavos de final.
La marea albiceleste ya prepara el desembarco
Aunque el plantel busque el silencio para descansar, el color en las tribunas y en las calles linderas está completamente garantizado. Las estimaciones de las autoridades locales y los registros de turismo de la región anticipan un éxodo masivo: se esperan más de 25.000 argentinos copando los ingresos de la ciudad de cara al partido del viernes.
Fort Lauderdale se prepara para teñirse de celeste y blanco, en una fisonomía que promete alterar la habitual parsimonia lujosa de sus yates y sus palmeras, pero respetando el cordón sanitario que la Scaloneta necesita para seguir alimentando el sueño grande en este Mundial.



