Las jugadoras de Bélgica festejaron este sábado el triunfo de las Leonas, que se consagraron como campeonas del mundo tras vencer a Países Bajos por penales en el Wagener Stadium. Las Panteras Rojas habían perdido las semifinales contra el equipo neerlandés por un polémico gol que fue anulado por una supuesta obstrucción.

Las belgas habían reclamado contra la decisión del VAR, que fue pedido por los propios árbitros, la consideraron una injusticia e incluso hablaron de robo. Esto explica su reacción de sumarse a los festejos del combinado argentino este sábado, fundiéndose en un cálido abrazo y ondeando banderas argentinas.

     

Las Leonas se consagraron como campeonas del hockey sobre césped femenino en la cancha más difícil del mundo, derrotando a Países Bajos por 3-1 en la definición por shoot-outs tras igualar 1-1 en el tiempo reglamentario.

La selección argentina triunfó de visitante frente a las actuales bicampeonas olímpicas y defensoras del título. El equipo de Fernando Ferrara completó una campaña impecable e invicta y se consolidó como la nueva referencia del hockey internacional actual al conseguir su tercer título mundial.

En la definición desde los shoot-outs, la jerarquía de las ejecutoras argentinas fue determinante. Sofía Cairó, quien ya había marcado en la consagración de París 2024, anotó el penal definitivo que desató el festejo desenfrenado del seleccionado. Poco después, las belgas se sumaron a los festejos.

     

Entre saltos, se abrazaron y cantaron a la par con una enorme sonrisa y una clara sensación de que se había hecho justicia.

El polémico fallo arbitral contra Bélgica
 

Todo se desencadenó cuando la selección neerlandesa jugaba con una menos debido a una tarjeta amarilla. Entonces, sobrevino un ataque por derecha de Bélgica, el control de Lisa Moors y la habilitación para Famke Van Heel, que convirtió con un revés de derecha para el 1-1 parcial.

Debido a la importancia del tanto, se desató el eufórico festejo y el delirio de las belgas, pero la alegría duró muy poco: la jueza solicitó la revisión de videoarbitraje. Después de varias repeticiones, el gol quedó invalidado por aquella supuesta obstrucción de Rasir, que se interpuso lícitamente entre la autora de la conquista y la defensora neerlandesa Lisa Post. Incluso tocó la bocha con su palo antes de que llegara a la goleadora.

La trinitense Ayanna McClean, encargada del Video Umpire, fue quien terminó dictando el veredicto en contra de la selección de Bélgica, en tanto que la árbitra Aleisha Neumann realizó el pedido original de revisión, acompañada por la otra jueza de campo, la argentina Irene Presenqui.

     

Luego de la controvertida decisión, la transmisión mostró los abucheos del público belga y la indignación por el cobro de una falta que no existió. La autora del gol se tapó la boca en señal de incredulidad, mientras que en el cuerpo técnico también estallaron por considerar que hubo injusticia en el fallo arbitral.

Después, la propia jugadora Rasir no ocultó su bronca ante los micrófonos de RTL Sports. “Nos han robado. No tengo nada más que decir. Lo siento, pero era ciento por ciento gol. No sé cuánto habrá cobrado la árbitra. Perdón por mis palabras, pero... nos han robado”, comentó.