Según explicó el secretario de Gestión Institucional del Ministerio de Justicia y Seguridad, Federico Angelini, la bandera contra la reforma a la Ley de Tieras colocada en el Coloso Marcelo Bielsa en la previa al encuentro entre Newell’s y Boca, fue secuestrada “porque no tenía nada ver” con el evento deportivo.
“No tenía nada que ver con un espectáculo deportivo”, afirmó Angelini temprano este lunes en una conferencia de prensa.
“Existe un minuto cero en un espectáculo, donde se analizan los distintos elementos en un estadio. Se encontró esa bandera, que no tiene nada que ver con el espectáculo deportivo. Desde la Dirección de Espectáculos Deportivos y el club Newell’s Old Boys se definió que correspondía sacarla. Eso es lo que se hizo”, expresó el funcionario provincial.
Angelini aclaró que no hubo denuncia que haya generado la incautación de la tela, que estaba en la platea de doble visera. “No se sabe quién la colocó”, remarcó.
“Se la encontró cuando se hizo la última inspección mientras ingresaba el público”, insistió.
El mensaje decía “Las tierras no se venden. Las tierras se defienden”. Era alusivo al debate que se da en el Congreso nacional respecto del proyecto que modifica la ley de tierras rurales, donde se propone modificar la regulación sobre la propiedad privada y la tenencia de tierras rurales.
Qué plantea la reforma
El proyecto de ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada fue enviado por el Poder Ejecutivo en marzo y forma parte del paquete de reformas impulsado por el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger.
Entre sus principales puntos, redefine las condiciones para las expropiaciones al establecer criterios más estrictos para justificar la utilidad pública y amplía los derechos indemnizatorios de los propietarios.
También modifica el régimen de desalojos, al convertir esos procesos en trámites sumarísimos y habilitar mecanismos para acelerar la restitución de inmuebles, reduciendo los tiempos procesales.
En materia de tierras rurales, el proyecto elimina las restricciones nacionales que actualmente limitan la cantidad de tierras que pueden adquirir inversores privados extranjeros, aunque el dictamen aprobado en comisión otorga a las provincias la facultad de autorizar, regular o impedir esas operaciones dentro de sus territorios.
Además, introduce cambios en la ley de Manejo del Fuego. La versión original eliminaba las restricciones para cambiar el uso o vender tierras rurales incendiadas, aunque durante el tratamiento legislativo el Senado mantuvo las prohibiciones para los bosques nativos y aceptó sólo una flexibilización parcial para las tierras rurales.
El texto también había incorporado modificaciones a la Ley de Barrios Populares que habilitaban desalojos más rápidos, pero ese capítulo fue eliminado durante el debate en comisiones y quedó vigente el régimen actual de protección.



