Ya pasó la primera fecha del Mundial y arrancó la segunda. ¿Pueden sacarse conclusiones? ¿Hay mejores y peores equipos? ¿Candidatos? ¿Sorpresas? No, sería muy apresurado e inconsistente proyectar una Copa del Mundo por apenas 90 minutos. Sí se pueden narrar las sensaciones que dejó la presentación de las selecciones en el torneo ecuménico.
Claramente, por la jerarquía de los rivales, el mejor partido llegó el miércoles, el último día de la primera fecha de la fase de grupos.
Inglaterra le ganó a Croacia por 4 a 2 y se transformó en la mejor selección de esa primera fecha. Croacia fue tercero en Qatar y subcampeón en Rusia, está sentado a la mesa de los grandes aunque esta vez su plantel, quizás, no haya tenido la renovación suficiente como para seguir siendo tan competitivo.
Hasta que apareció Inglaterra, Estados Unidos había sido la selección de mejor imagen con su amplísima victoria, y sorprendente, sobre Paraguay por 4 a 1. El equipo de Pochettino mostró atributos que desarmaron por completo al conjunto guaraní. No hay mucho registro de un equipo de Alfaro que haya sido vapuleado por el rival. Sobre todo en el primer tiempo.
Es un Mundial en el que la mayoría hace de la posesión una estrategia que no siempre da buenos resultados. Es una discusión antigua. La tenencia no siempre es sinónimo de resultado positivo.
España tuvo una posesión del 74 por ciento y Portugal del 75 y ninguno de los dos ganó.
Argentina se impuso 3 a 0 y tuvo menos la pelota que Argelia. Nada parece ser definitivo. Haberle ganado 3 a 0 a la selección africana tampoco significa que el equipo haya jugado un gran partido. La extraordinaria faena de Messi disimuló, maquilló, unos cuantos defectos que ante rivales complejos podrían ser peligrosos.
Casi todo es relativo. México es el primer clasificado a 16avos de final, pero incomoda mucho más a sus rivales desde las tribunas que en la cancha. Su juego aparece en cuentagotas. No mostró nada, hasta ahora, que lo proyecte como protagonista.
De regreso a la primera fecha. El debut dejó un buen rato de Marruecos, poquito de Brasil, una interesante Australia, una impiadosa Alemania, aunque Curazao no es parámetro para instalar a los tetracampeones como favoritos.
Países Bajos y Japón jugaron un partido interesante que los puede proyectar como protagonistas, España dio 1000 pases, pero casi no pateó al arco, Francia jugó un segundo tiempo de equipo con chapa de candidato.
Senegal es una buena medida y los subcampeones del mundo supieron minimizarlo en el complemento.
Portugal se pareció al alter ego de España: mucho toque y pocas nueces.
Ya en la madrugada del jueves, en el partido de cierre de la primera jornada, Colombia dejó muy buenas sensaciones frente a Uzbekistán, que, no obstante, es un rival de tercer orden.
España, Francia y Argentina arrancaron como los principales candidatos. De ellos tres, lo mejor fue el segundo tiempo de Francia.
Pero ya empezó la segunda fecha, ya hay selecciones que cambiaron. Empeoraron o mejoraron. Ya existen clasificados y casi eliminados.
Todo lo que pasó hasta aquí es relativo y también apresurado. Al final de la segunda jornada ya habrá muchos más equipos en 16avos y mayores elementos para que las sensaciones que dejó la primera fecha se transformen en tendencia.



