Newell’s está a punto de cerrar una transformación que hace algunos meses parecía difícil de imaginar. El equipo rojinegro consiguió cambiar el rumbo durante el Torneo Clausura y se metió por primera vez en los octavos de final desde la implementación del formato de playoffs.

La derrota de San Lorenzo ante Platense le abrió definitivamente la puerta a la Lepra, que ya había construido una campaña suficiente para llegar a la última fecha con una ventaja importante sobre sus perseguidores. El equipo de Frank Darío Kudelka suma 22 puntos y ocupa el séptimo puesto (con un partido menos) de la Zona A, con un registro de cinco victorias, siete empates y apenas tres derrotas.

     

El contraste con lo que había sido el comienzo de la temporada es evidente. Newell’s venía de un Apertura muy flojo, en el que terminó en los últimos puestos de su grupo y acumuló problemas futbolísticos que lo obligaron a mirar de cerca la tabla de los promedios. En ese contexto, la llegada de Kudelka y el trabajo realizado durante el segundo semestre permitieron recuperar competitividad y, sobre todo, sumar con regularidad.

Uno de los principales cambios estuvo en la solidez defensiva. La Lepra recibió menos de un gol por encuentro y consiguió sostener resultados incluso en partidos en los que no logró imponerse desde el juego. Los siete empates que acumula también reflejan esa capacidad para competir y evitar derrotas en encuentros cerrados.

Otro dato significativo aparece en el Coloso Marcelo Bielsa. Newell’s logró convertir su estadio en un lugar donde volvió a sentirse fuerte y terminó la fase regular como local sin derrotas, con cuatro triunfos y cuatro igualdades. Esa regularidad fue una de las bases para construir la clasificación.

La victoria ante Central Córdoba, el empate sin goles frente a San Lorenzo y la igualdad ante Unión fueron algunos de los resultados que le permitieron sostenerse en los puestos de clasificación durante el tramo decisivo del campeonato.

Kudelka, el conductor de la recuperación

 

El entrenador fue una pieza central en el cambio de escenario. Kudelka encontró una estructura que le permitió al equipo ser más ordenado, reducir los espacios entre líneas y competir con mayor intensidad. Sin una producción ofensiva arrolladora, Newell’s consiguió ser un conjunto más equilibrado y difícil de superar.

La recuperación también se apoyó en el aporte de futbolistas que encontraron continuidad y en una mayor capacidad para sostener los partidos. Matías Cóccaro se convirtió en una referencia ofensiva y Santiago Solari, Walter Mazzantti y otros integrantes del ataque aportaron alternativas para llegar al gol.

Los posibles rivales de Newell’s en octavos

 

La posición final de la Lepra en la Zona A determinará su rival en los cruces de eliminación directa. Actualmente está séptimo, pero todavía puede terminar séptimo u octavo, según los resultados de la última fecha. Incluso conserva una posibilidad de acercarse al quinto puesto si se dan determinadas combinaciones.

Los posibles adversarios son: Gimnasia de La Plata, Argentinos Juniors, Rosario Central o River.

Los octavos de final se disputarán a partido único y en la cancha del equipo mejor ubicado. Por eso, además de celebrar una clasificación que parecía lejana meses atrás, Newell’s tendrá que esperar el cierre de la fase regular para conocer a su próximo adversario y saber si todavía puede mejorar su posición.