Central venció a Estudiantes de La Plata en una final caliente y se quedó con la Supercopa Internacional en Santiago del Estero. Hubo varias jugadas polémicas que hicieron estallar a los jugadores del Pincha y a su presidente Juan Sebastián Verón, quien entró a la cancha para increpar al árbitro Darío Herrera. Un día después, el juez a cargo del VAR, Jorge Baliño, explicó algunos de los fallos que tomaron.

Una de las acciones que más cuestionaron desde el conjunto platense fue el penal sancionado al delantero canalla Enzo Copetti, que derivó en el 2-1 a favor del equipo de Arroyito tras la ejecución de Ángel Di María. Al centrodelantero lo tocó el zaguero Leandro González Pirez, aunque Herrera no lo cobró en el momento y lo hizo unos minutos después, cuando lo llamaron del VAR y revisó la jugada por video.

“Darío, que viene detrás de la jugada y el asistente que está de ese lado, comenta que Copetti se había dejado caer provocando el contacto. Uno conoce a los protagonistas y tiene en cuenta esas situaciones, pero uno no puede prejuzgar”, explicó Baliño acerca de esa jugada en diálogo con radio La Red.

“Cuando él me dice eso, entro a revisar la situación, tenemos tiempo porque el juego continúa. Le vuelvo a preguntar a Darío qué es lo que había visto y me vuelve a decir lo mismo”, siguió.

     

“Le dije, «mirá Darío, lo que vos me relatas no pasa». Te invito a un review para que la vuelvas a evaluar. Cuando él la ve, claramente ve el contacto. Yo entiendo que todo el mundo dice lo mínimo, pero con un jugador en velocidad lanzado hacia adelante, ese mínimo toque provoca su caída y termina siendo lo que se conoce como imprudencia dentro del reglamento”, expresó Baliño sobre lo que en definitiva fue penal a Copetti.

     

Otra de las acciones cuestionadas por Estudiantes fue una mano de Ignacio Ovando dentro del área que los árbitros no interpretaron como sancionable.

Según Baliño, Herrera “relata que la mano está en una posición natural o normal para la acción que realiza el jugador que es tratar de saltar a cabecear”.

     

“Cuando la evaluamos, primero vemos el cabezazo del delantero con el defensor, que eso también quita posibilidad de reacción. La mano está en una posición natural y no amplía volumen, porque está hacia adelante y no abriendo los abrazos en cruz. Y que el movimiento es natural de un salto, o sea que él no intentó bloquear con sus manos ese cabezazo”, explicó.

Por último, se refirió a las acusaciones que recaen sobre los árbitros: "Hay ciertos personajes que hablan e instalan situaciones sin ningún tipo de prueba, porque si tuvieran una prueba para demostrármelo, que vayan a la justicia y lo demuestren. Cuando algo se instala en el fútbol es muy difícil desarraigarlo".

Otro de los reclamos de Estudiantes fue por un presunto penal de Franco Ibarra sobre Palacios. "En la situación de Palacios, el jugador se arroja sobre la pierna del defensor y ahí se produce el contacto. Nunca se logra poner de pie en esa situación. Me pareció una acción totalmente de juego. Para mí, el jugador de Estudiantes nunca llegó a estar de pie para jugar el balón, ya venía cayéndose antes de que se produzca el golpe", manifestó Baliño.

El juez también explicó cómo se trabaja desde el VAR para darle soporte al árbitro principal del partido: “En las revisiones siempre nos aconsejan tener 2 o 3 ángulos. En el partido del sábado había más cámaras de las que suele haber, lo que facilita esto. No se trata de lograr un convencimiento. En definitiva, la decisión final termina siendo del árbitro. Si él considera que lo que le muestran no es suficiente para cambiar su decisión, es válido”.