Este miércoles se cumplen tres años de una de las jornadas más tristes que recuerde el fútbol rosarino: el asesinato de la hincha de Rosario Central Ivana Garcilazo en pleno festejo por la victoria canalla en un clásico contra Newell's. Aquela tarde del 30 de septiembre de 2023, lo que debía ser el regreso feliz a casa tras el triunfo en el Gigante de Arroyito, se transformó en un drama sinsentido en las inmediaciones del Parque Independencia.
Ivana transitaba en su motocicleta por la intersección de las calles Ovidio Lagos y Montevideo cuando fue atacada. Un impacto letal en la cabeza, provocado por una baldosa arrojada por simpatizantes del equipo rival, terminó con su vida en el acto, dejando a una familia destruida y a una ciudad conmocionada por el nivel de violencia e intolerancia desatada a plena luz del día.
Hoy, al cumplirse el tercer aniversario de su muerte, la mirada no solo está puesta en el recuerdo y en los homenajes que familiares y amigos realizan en su memoria, sino también en los pasillos de los Tribunales Provinciales. Es que, tal como se confirmó a principios de este mes, la etapa final de la búsqueda de justicia tiene fecha de inicio: el próximo lunes 5 de octubre comenzará el esperado juicio oral y público.
De acuerdo a la información, el debate se extenderá desde el 5 hasta el 22 de octubre, con jornadas que comenzarán diariamente a las 8 de la mañana. El tribunal pluripersonal encargado de dictar sentencia estará integrado por los jueces Natalia Benvenuto, Jorge Rodríguez y Nicolás Vico Gimena.
En el banquillo de los acusados estarán sentados los tres hombres señalados como los responsables de haber ejecutado el ataque: Ariel Matías Cabrera (45 años), Juan José Massón (43 años) y Damián Gerardo Reifenstuel (47 años).
La situación judicial de los tres imputados es sumamente delicada. El Ministerio Público de la Acusación (MPA) los considera coautores del delito de homicidio simple agravado por la ley de espectáculos deportivos. Por este gravísimo cargo, la Fiscalía —actualmente representada por las fiscales Carla Ranciari y Laura Riccardo— adelantó que solicitará una condena de 30 años de prisión para cada uno de ellos.
La teoría del caso es clara y contundente: no se trató de un hecho aislado o de la responsabilidad de un solo individuo. Tal como había manifestado durante la investigación el entonces fiscal y actual juez, Lisandro Artacho, el ataque fue conjunto: “Los tres cometieron el hecho. Los tres hicieron un aporte específico. Cada piedra aumentó el riesgo sobre Ivana. Los tres son responsables”.
Por su parte, la querella, que representa a la familia de la víctima y está encabezada por el abogado Marcos Cella, irá aún más a fondo y pedirá el castigo máximo dentro de esta figura penal: solicitarán una condena de 33 años de prisión para Reifenstuel, Cabrera y Massón.



