Con apenas 14 años, Lucas Herrera Sánchez ya es uno de los talentos más intrigantes del circuito juvenil europeo de tenis. Nacido en Alemania, hijo de padre chileno y madre argentina, el adolescente destaca por una cualidad poco común en el tenis: es totalmente ambidiestro, capaz de golpear derechas desde ambos lados con cambios de empuñadura naturales y fluidos que han generado un gran revuelo en el mundo del deporte.

En los últimos meses, Herrera Sánchez firmó una auténtica explosión en el Junior Tour, con cinco podios, varias actuaciones destacadas en torneos de categoría Súper, una medalla de bronce en el Junior Masters y el gran punto culminante de la temporada: el oro en dobles en el Campeonato Europeo Junior, formando pareja con su compatriota Luys Calin.

     
     
     

Más allá de los títulos, también se convirtió en una de las personalidades más seguidas del circuito, atrayendo miradas no solo por sus resultados, sino por su inusual estilo de juego basado en la “doble” derecha.

En declaraciones a Tennis Europe, el joven prodigio explicó que el origen de su ambidestreza está en casa. Fue su padre quien le enseñó a jugar utilizando solo derechas en ambos lados, una metodología que hoy define su identidad como jugador.

Lucas Herrera nació en Alemania, pero su padre es chileno y madre argentina (@lucas.herrera.sanchez) 
Lucas Herrera nació en Alemania, pero su padre es chileno y madre argentina (@lucas.herrera.sanchez) 

Como muchos jóvenes talentos, Herrera Sánchez se inspira en las grandes figuras del tenis. “Estaba obsesionado con Roger Federer. Siempre ha sido mi mayor ídolo desde que era muy pequeño”, confesó. “Ahora mismo, Jannik Sinner es uno de mis favoritos… ¡Y Carlos Alcaraz también!”

Fuera de la pista, compagina el tenis con sus estudios en un colegio internacional bilingüe, al que asiste todos los días de 10.30 a 16, un horario que le permite entrenar tanto antes como después de clase. Su asignatura preferida es matemáticas.

Al hacer balance de la temporada, Herrera destaca especialmente la medalla de bronce lograda en Montecarlo, un resultado que describió como “realmente especial”.

De cara al futuro, sus objetivos están claros: volver a competir en el Junior Masters el próximo año en la categoría Sub-16 y comenzar su camino en el circuito ITF.