El arquero del FC Andorra, Jesús Owono, atraviesa el momento más complejo de su carrera luego del choque que terminó con la vida del delantero del CD Tenerife, Jesús de Miguel, durante el encuentro disputado el pasado lunes en Santa Cruz de Tenerife. Personas allegadas al futbolista de 25 años revelaron que el deportista padece una severa alteración emocional ante la gravedad del desenlace y las amenazas recibidas en las últimas horas. Se encuentra recluido en su casa y sin teléfono móvil.

El hecho derivó en la suspensión inmediata del partido y en el traslado de urgencia del atacante de 30 años al Hospital Universitario de Nuestra Señora de Candelaria, donde ingresó en la unidad de cuidados intensivos.

La muerte de De Miguel se confirmó a las 8 de la mañana del martes, hecho que dejó de duelo a la comunidad deportiva y a su familia, compuesta por su esposa y su pequeña hija nacida en 2025.

Tras el regreso del plantel andorrano desde Tenerife, el círculo íntimo del guardameta ratificó el impacto que produjo la noticia en el vestuario y en el propio jugador. Excompañeros de su etapa en el Deportivo Alavés y en las divisiones inferiores de Antiguoko destacaron las cualidades humanas y profesionales de Owono, al tiempo que advirtieron sobre el juicio público al que se expone el futbolista tras la acción de juego.

Por su parte, el defensor argentino Lautaro Spatz, compañero de equipo del arquero en la institución andorrana, expresó en sus redes sociales el dolor del plantel frente a la tragedia. El futbolista manifestó que el grupo quedó desolado por una situación que excede lo estrictamente deportivo y que marcó a todos los integrantes de la delegación.