Mucho se habla y se escribe sobre los sueños de pibes y pibas cuando inician el camino del fútbol, del vóley, del hockey y de muchos otros deportes que demandan una dedicación y un sacrificio que no siempre transitan por el mismo camino que el éxito. En el caso del automovilismo, el esfuerzo es el mismo pero se suman un montón de situaciones externas que deben conjugarse para, al menos, seguir insistiendo. No solo depende del físico y del cerebro del deportista. La preparación del auto, los largos viajes con todos los “bártulos” a cuesta, el acompañamiento esencial de la familia, la búsqueda de apoyo económico para solventar los gastos, la lucha contra la frustración de un fin de semana con suerte esquiva. Los riesgos de subirse a un vehículo para correr a más de 200 kilómetros por hora en una pista llena de obstáculos mientras los que se quedan afuera miran sin poder hacer nada, con el corazón en la boca.
Todo eso es parte principal y a la vez cotidianidad en la vida de Nicolás Fuca, el joven piloto oriundo de Zavalla que, después de tanto viajar por el país, el continente y el mundo entero, tendrá un fin de semana de local en el autódromo “Juan Manuel Fangio” de Rosario, a unos 20 kilómetros de su casa. “Va a ser muy lindo correr acá en Rosario porque me va a poder acompañar mucha gente querida que no lo puede hacer cuando las competencias son en otros circuitos”, confió Nico.
Fuca atendió a Rosario3 en medio de un contexto que describe a la perfección su día a día. “Podemos hablar un rato ahora porque justo terminé de preparar un parcial que tengo que rendir en la Facultad de Agronomía y en un rato ya me meto en el gimnasio para preparar la carrera del domingo”, describió.
La vida de Nico es así: cursa la carrera de Ciencias Agrarias en la Facultad de la UNR que está ubicada en el majestuoso Parque Villarino de Zavalla, estudia inglés con una profesora particular, se zambulle por largas horas en el simulador de carrera y en el gimnasio y estudia los detalles del circuito en el que va a ser su próxima carrera. Pero a la vez vive en un pueblo y no pierde la costumbre de juntarse con sus amigos de la infancia a tomar una gaseosa o a andar en bicicleta alrededor de la plaza.
“No es fácil para un chico de mi edad organizar todas las actividades y dedicarles tiempo. Además de correr, estoy en el primer año de Ciencias Agrarias en la Facultad de Zavalla y también estudio inglés, que es muy importante para el deporte que elegí. A eso hay que sumarle el entrenamiento que tengo que hacer para correr y las horas de simulador para llegar bien preparado a los diferentes circuitos”, ratifica el joven talento zavallense.
Una historia que empezó en el taller del abuelo
Nicolás Fuca nació en una familia “fierrera”. Su tío abuelo y su tío corrían en karting en los campeonatos zonales y uno de sus primos corrió en moto a nivel internacional. Creció entre el olor a gasoil, el ruido de los motores acelerándose y manos engrasadas. Y en el taller de su abuelo Juan Carlos Marinelli, el “Colo” para quienes lo conocieron, comenzó a gestarse la idea de armar un karting para salir a correr por las pistas de tierra de la zona.
“Desde muy chiquito me empezaron a gustar las carreras. Tenía tres años y mi papá me llevaba a un terreno grande de la familia a dar unas vueltas en un cuatri. Y a los siete años empecé a correr en kartings y no paré más”, recuerda Nicolás. Ya en esa época comenzó a ganarse el apodo de “Diablito”, por sus maniobras arriesgadas y por su casco, del que sobresalían dos cuernitos rojos en su parte superior.
A todos lados donde va, Nico es acompañado por su papá Adrián y su mamá Evelina. Y cuando sus actividades se lo permiten, también se suman su hermanos Sebastián y Giuliana, su abuela Susana y su abuelo Carlos. Y desde algún sitio lo ayuda a acelerar el “Colo”, que falleció el año pasado. “Al principio era mi abuelo el que me preparaba el karting y el que me acompañaba a todos lados junto con el resto de mi familia. Se hacía todo a pulmón, tengo miles de anécdotas de carreras en las que se me salía una rueda o me pasaban cosas insólitas. Pero nos divertíamos mucho y tengo hermosos recuerdos de esos primeros años”, rememora Nico con una sonrisa.
“Tengo miles de recuerdos de viajes en los que mi papá y mi abuelo iban discutiendo porque no se acordaban si habían puesto o no la chaveta en la cadena del karting. Y a veces uno creía que el otro la había puesto y se salía la cadena en medio de la carrera. Era todo un lío pero ahora nos acordamos y nos matamos de risa”, agregó.
De la tierra al pavimento, de Argentina al mundo
El karting es para un piloto lo que es la primera pelota para un futbolista. Es el comienzo de todo, el juguete que se transforma en un auto de carreras. “Empecé corriendo en la tierra contra chicos de mi edad y me iba muy bien. Corría en los campeonatos zonales. Hasta que llegó el momento de pasar a correr en pavimento y te cambia todo, hay que adaptarse a otra forma de manejar”, contó Nico.
El ascenso de Nico Fuca en el universo del karting fue vertiginoso e imparable. De 2014 a 2019 fue su inicio en las pistas primero de tierra y luego de pavimento de la zona, donde empezó a demostrar su destreza y capacidad, incluso corriendo contra chicos más grandes de edad y de físico. En 2020 se consagró subcampeón sudamericano en la categoría Mini Max.
En 2021 se produjo su explosión como piloto de karting y comenzó su proyección internacional. Ganó el Rotax Winter Trophy y se coronó Campeón Rotax Junior Max. Eso le permitió clasificar a las finales del Campeonato Grand Rotax, que se disputaron en Bahrein. Al año siguiente repitió el título en el Rotax Junior Max.
En 2023, además de su ya consagrada participación en los campeonatos locales, tuvo la oportunidad de viajar a Italia y subió al podio al coronarse subcampeón ROK en la Superfinal disputada en el circuito de Lonato. Ese subcampeonato mundial lo ubicó entre los mejores pilotos de karting del planeta y fue clave para mostrar que su rendimiento fuera del país no se trataba de hechos aislados.
Pero Nico no se conformó y 2024 fue su año más intenso, plagado de éxitos y de experiencias enriquecedoras. Se coronó Campeón Iame Senior X30 y Campeón Rotax Senior Max, títulos que le valieron un ticket para ir a correr a Italia la Gran Final Rotax. Y otra vez Nico dio que hablar con su pole position en la Superfinal del Mundial Rok.
En 2025 se produjo su despegue definitivo y sus habilidades al volante comenzaron a indicarle que debía pasar a otro nivel. Hizo podio en la World Cup Ok-N organizada por la FIA -máxima entidad mundial del automovilismo- en una categoría de alcance internacional, confirmando rendimiento competitivo fuera del ámbito local.
Todos esos pergaminos llevaron a Nico a ser seleccionado por General Motors como uno de los diez pilotos jóvenes de élite de Latinoamérica para una instancia de evaluación en Charlotte, Estados Unidos. Y meses después fue elegido por la FIA para un shootout en Valencia, España, entre siete pilotos internacionales. Allí participó de evaluaciones físicas, simulador, análisis técnico, data y manejo de Fórmula 4 con Campos Racing, llegando a la instancia final.
Lo más difícil de correr
Nico Fuca tiene solo 19 años, pero a la vez cuenta con un gran recorrido en esto de salir a la pista a acelerar a fondo. Habla como un piloto con mil carreras en la espalda y a la vez como un chico que tiene todos los sueños por cumplir. “Lo más difícil en el automovilismo es el frenaje. No solamente porque es lo más riesgoso, sino porque es la maniobra en la que más segundos podés ganar y más rivales podés superar. Con el tiempo vas dejando atrás las dudas y las ansiedades y aprendés a ser paciente y cerebral”, comentó el piloto de Zavalla.
Cuando Rosario3 le pidió que recuerde una anécdota de estos años de carreras, al toque le vino una a la cabeza: “Veníamos de correr el Winter Trophy, hacíamos escala en Brasil y al otro día tenía que correr en Trenque Lauquen. Teníamos los vuelos programados con los tiempos bastante justos. Resulta que el vuelo de Brasil se retrasó y el de Aeroparque también. Llegamos a Trenque Lauquen sobre la hora de la carrera y en el camino me fui poniendo el buzo, los guantes y hasta el casco. Me tiré del auto, me subí al karting que lo tenían listo en la pista y largué. Fue increíble”.
Nico pasó casi sin escalas de un karting a un auto Lynk & Co 03 del Paladini Racing en el TCR South América, una de las categorías más competitivas en todo el continente. “Es un cambio terrible. La principal dificultad es el calor que hay que soportar adentro de un auto cerrado. En el karting no lo sentís tanto porque es abierto”, explicó.
“En el TCR hay grandes pilotos como Leonel Pernía, Néstor Girolami, Nelson Piquet Jr., Raphael Reis, Tiago Pernía. Es una gran experiencia competir con todos ellos”, describió. Y también destacó los circuitos en los que está corriendo, como por ejemplo el de Interlagos en Brasil, que este fin de semana recibirá nada más y nada menos que a la Fórmula 1. “Correr ahí es impresionante, te sentís un piloto del máximo nivel. No te digo que no lo soñé, pero supera todo lo que alguna vez me imaginé”, concluyó Nico.
Allí, en el imponente circuito brasileño de Interlagos, Nico Fuca tuvo su mejor actuación en este primer año en el TCR South América. Terminó en la cuarta posición y fue ganador del trofeo Junior, al finalizar primero entre los pilotos menores de 24 años.
Después del TC, el TCR
Luego del paso del Turismo Carretera por el autódromo “Juan Manuel Fangio”, este fin de semana Rosario se prepara para recibir al TCR South América. Se trata de una categoría que conecta a pilotos, equipos y marcas de Argentina, Brasil y Uruguay. El campeonato recorrió distintos escenarios de Sudamérica. Desde las altas temperaturas de Curvelo y Cascavel hasta la exigencia de Interlagos y el desafío nocturno de Cuiabá. Luego el camino continuó por Argentina, en circuitos de Córdoba, Misiones y Entre Ríos. Ahora le toca a Rosario y el cierre será en territorio uruguayo.
El campeonato entra en su etapa decisiva con dos fechas por disputarse y tiene a Leonel Pernía como líder de la clasificación. Después de la octava cita del calendario, desarrollada en el autódromo de Posadas, el piloto argentino suma 435 puntos y mantiene una ventaja importante sobre sus principales perseguidores. Néstor Girolami ocupa el segundo lugar con 377 unidades, a 58 puntos del líder. En la tercera posición se encuentra el brasileño Raphael Reis, con 372 puntos, a 63 unidades de Pernía.
La presencia de pilotos jóvenes y las competencias complementarias reforzaron el trabajo de desarrollo de nuevos talentos. Entre ellos se puede destacar a Camilo Trappa, Joaquín Cafaro, Gabriel Moura y el propio Nicolás Fuca. Ellos son parte del Campeonato Junior, un apartado para los pilotos de menos de 24 años que están haciendo sus primeras experiencias en el concepto TCR.
En la temporada 2026, la categoría cuenta con seis automotrices que participan de manera habitual: Honda, Hyundai, Cupra, Audi, Lynk & Co y Peugeot. La característica central de este esquema es que no todas las marcas participan bajo una estructura oficial propia.
Ya está todo listo para la penúltima carrera del año, que será este fin de semana del 7 y 8 de noviembre en el autódromo “Juan Manuel Fangio” de Rosario. La actividad comenzará el viernes con la presentación de la etapa, donde habrá pilotos y autos de la categoría. El sábado será el momento del debut de los vehículos en la pista con el shakedown, las prácticas libres y la clasificación. El domingo estará reservado para las dos carreras habituales que tiene el reglamento de la categoría. El evento también contará con la presencia de los Crespi F1 Concept, una réplicas de autos de Fórmula 1 desarrollados por la familia Crespi en Argentina. Además, habrá espacios para muestras de vehículos, vueltas rápidas con invitados, Vips y juegos para niños.



