La noche que prometía ser una de las más importantes de la historia reciente de Platense terminó con un clima caliente dentro y fuera de la cancha. Aunque el Calamar derrotó 2-1 a Fluminense en Vicente López, el resultado no le alcanzó para dar vuelta la serie tras la derrota por 2-0 sufrida en Brasil y se despidió de la Copa Libertadores.

Una vez consumada la eliminación, se produjeron momentos de tensión en el estadio. Un grupo de hinchas locales ingresó al campo de juego y avanzó hacia el sector donde se encontraban los simpatizantes del conjunto brasileño.

     

En ese contexto, algunos aficionados de Platense se quedaron con una bandera de Fluminense y la exhibieron dentro del terreno, una situación que incrementó los cruces y las provocaciones. Además, se registraron discusiones y empujones entre integrantes de los bancos de suplentes de ambos equipos.

Las imágenes posteriores al pitazo final mostraron a varios simpatizantes corriendo por el césped hasta acercarse al alambrado que separaba la cancha de la tribuna visitante. Allí se produjeron intercambios verbales y gestos entre las dos parcialidades, mientras algunos intentaban trepar la estructura divisoria.

     

La intervención del operativo de seguridad evitó que la situación escalara. Los agentes presentes en el campo actuaron para contener a quienes habían invadido el terreno de juego y restablecer el orden. Pese a los momentos de tensión, los incidentes no derivaron en un enfrentamiento masivo entre los hinchas de ambos clubes.

El desenlace contrastó con la ilusión que había generado Platense durante gran parte del encuentro. Obligado a revertir el 0-2 de la ida en el Maracaná, el equipo de Martín Palermo protagonizó un primer tiempo casi perfecto.

     
     

El partido
 

A los 30 minutos, Guido Mainero abrió el marcador y, poco antes del descanso, volvió a ser decisivo al asistir a Bruno Sepúlveda, que anotó el 2-0 para igualar la serie. En apenas 45 minutos, el Calamar había logrado borrar la diferencia construida por Fluminense en Río de Janeiro y alimentaba el sueño de una clasificación histórica.

Sin embargo, el panorama cambió rápidamente en el complemento. A los 11 minutos apareció Agustín Canobbio, quien inició una contra, combinó con Hulk y definió para marcar el 2-1. El descuento volvió a inclinar la serie en favor del conjunto carioca y dejó a Platense con la obligación de convertir dos goles más para avanzar.

El equipo de Palermo no bajó los brazos y fue por la hazaña hasta el cierre. Tuvo situaciones para volver a ponerse en partido, pero se encontró con la figura de Fábio. El arquero de Fluminense respondió con dos atajadas determinantes en los minutos finales y sostuvo la clasificación de su equipo a las semifinales del certamen continental.