El analista y consultor Teo Zorraquín puso sobre la mesa los factores que inciden actualmente en las empresas agrícolas, que repercuten en la actividad y también en los márgenes-
“Es la época del año donde conviven la campaña nueva y la vieja. En la campaña vieja, ya casi terminada la cosecha de soja y en el medio de la cosecha de maíces tardíos, sin sorpresas positivas en cuanto a rindes afectados por la seca. En cuanto a la campaña nueva se está sembrando la fina (trigo y cebada), retrasada en algunas zonas por falta de humedad. Y terminando de cerrar los arrendamientos, que de alguna manera están terminando en alza”.
Así las cosas, para el experto el Excel de la campaña nueva está cerrando “muy justo para la mayoría de las empresas” y el factor fundamental en esta época del año es el precio que se estima obtener con la nueva producción. “Tema nada sencillo de estimar y capturar con coberturas (si se presenta la oportunidad) en las condiciones actuales políticas y económicas que atraviesa la Argentina”, reconoció.
El “colchón” que todos de alguna manera contemplan, que solamente “es mental” por el momento, “es la posible devaluación o sinceramiento del tipo de cambio que producirá este o el próximo”. “Decimos ´mental´ porque a ciencia cierta nadie sabe ni cómo ni cuándo se producirá. Recordemos que cuando este tipo de sinceramiento se produce, hay un reacomodamiento temporal de precios relativos que puede impactar sobre los precios de venta”.
En cuanto a los insumos, no hay faltantes por el momento para la siembra de fina y a las distribuidoras les está costando llegar a sus objetivos de venta, producto de la campaña anterior y de cómo se viene desenvolviendo la campaña actual.
¿Dólar soja 4?
Descartado por ahora el Dólar Maíz (por bajo volumen de ventas posibles y por el impacto que generaría en las otras cadenas), la última “bala” del Gobierno para conseguir dólares por esta vía sería un Dólar Soja 4 con una estimación de recaudación de u$s 3.000 millones para el Gobierno.
“Claro que esta última jugada depende de varios condicionantes, de que el tipo de cambio ofrecido sea atractivo, de la negociación pendiente con el FMI para el adelantamiento de los fondos, del momento ´político´ en el cual se ofrezca (pre o post PASO), del remanente de soja que quede sin vender en ese momento luego de una campaña de bajo volumen de producción, y de las perspectivas económicas de corto plazo que visualice el productor”, reflexión. Y concluyó: “muchos condicionantes y poco tiempo para el Gobierno”.

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