Los mercados locales no operan, pero la semana se cierra con una suba del riesgo país

El indicador financiero trepó impulsado por la caída de bonos argentinos, mientras los ADRs operaron con comportamiento dispar en Wall Street 

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El riesgo país argentino volvió a mostrar presión alcista y se aproximó nuevamente a los 630 puntos básicos, reflejando un deterioro en la cotización de la deuda soberana y un clima financiero internacional más incierto. La suba se dio en una rueda con movimientos mixtos en las acciones argentinas que cotizan en Nueva York (ADRs), en un contexto dominado por factores externos y cautela inversora.

El indicador elaborado por J.P. Morgan avanzó cerca de 15 unidades, equivalente a una suba diaria del 2,5%, hasta ubicarse en torno a los 627 puntos básicos. El movimiento estuvo directamente vinculado a bajas generalizadas en la curva de bonos en dólares, que volvieron a operar bajo presión.

Bonos bajo presión y señales de cautela

La renta fija argentina volvió a mostrar debilidad, un factor clave detrás del incremento del riesgo país. Cuando los bonos soberanos caen, aumenta la percepción de riesgo crediticio del país, elevando el spread frente a los títulos del Tesoro estadounidense.

En las últimas semanas, el comportamiento del indicador viene mostrando alta volatilidad. Tras haber perforado momentáneamente los 600 puntos días atrás, volvió a escalar hasta niveles máximos de casi cuatro meses, evidenciando que el mercado aún mantiene dudas sobre la sostenibilidad financiera y el contexto internacional.

Analistas destacan que el escenario global también influye: la suba del petróleo y las tensiones geopolíticas en Medio Oriente incrementaron la aversión al riesgo en mercados emergentes, impactando especialmente en activos argentinos.

ADRs con comportamiento dispar

A diferencia de los bonos, las acciones argentinas que cotizan en Wall Street mostraron una dinámica heterogénea. Algunos papeles lograron sostener subas apoyados en factores sectoriales —principalmente energía— mientras otros registraron retrocesos.

Esta divergencia refleja que los inversores distinguen entre perspectivas corporativas y riesgo soberano: mientras ciertas empresas mantienen expectativas positivas, la deuda pública continúa siendo el principal foco de preocupación.

Además, la jornada tuvo menor volumen esperado debido a la cercanía del feriado de Viernes Santo en Estados Unidos, que reduce la operatoria global y suele amplificar movimientos puntuales del mercado.

Un termómetro clave para la economía

El riesgo país funciona como uno de los principales indicadores de confianza financiera. Niveles cercanos a los 630 puntos implican que Argentina debería pagar tasas significativamente más altas para financiarse en los mercados internacionales, limitando el acceso al crédito externo.

La evolución futura dependerá tanto de variables locales —resultado fiscal, deuda y expectativas económicas— como del contexto internacional, que continúa mostrando episodios de volatilidad que afectan particularmente a economías emergentes.

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