Tener que ponerse a hacer los deberes una vez que vuelven de la escuela suele causar rechazo en muchos chicos, y es lo normal. Sin embargo se trata de una etapa obligatoria por la que todo estudiante tiene que pasar.

Pero acostumbrar a los niños a hacer deberes de forma regular tiene beneficios para su educación, como son el aprender a planificar sus tareas, adquirir el sentimiento de responsabilidad y habituarles al esfuerzo. El sitio Cosas de Educación brindó una serie de tips para motivarlos al respecto.

Hacer los deberes en familia: siempre que podamos lo ideal es convertirlos en una actividad familiar para darle un toque afectivo. Si por ejemplo son varios hermanos, es una buena idea que se pongan a la vez a hacerlos. Los padres pueden ayudarlos o simplemente ponerse a la vez a realizar sus tareas hogareñas a la par.

Relacionarlo con actividades que les gustan: por ejemplo si tienen problemas de matemáticas y al chico le gustan los autos, plantear las sumas, restas y cálculos en general con autitos de juguetes seguramente hará que el alumno se implique más en el tema.

Hacerlos pensar: los deberes no son sólo memorización, por eso hay que animarlos a investigar por sí mismos para llegar a la solución, estimulando de esta manera su curiosidad

Celebrar sus logros: se debe lograr que los deberes no sean vistos como un castigo, y para ellos hay que marcarles pequeños objetivos y celebrar cuando lo consigan. Se trata de animarlos y decirles lo bien que lo han hecho, y tal vez,concederles algún pequeño estímulo. De esta forma se fomentará su responsabilidad y la toma de una actitud positiva antes las tareas.