En su edición número 50, la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires no sólo celebra su trayectoria, sino que asume un posicionamiento claro: convertir la memoria en eje cultural. A medio siglo del golpe cívico-militar de 1976, la programación suma actividades que invitan a revisar el pasado reciente desde la literatura.

La propuesta no es meramente conmemorativa. Parte de una idea concreta: la memoria no es un ejercicio retrospectivo, sino una herramienta para pensar el presente y proyectar el futuro.

Diálogos para repensar cómo se leyó y escribió en Argentina

Uno de los ejes más potentes de esta edición es el ciclo “Diálogos: 50 años de Lecturas y Escrituras en Argentina”, que reúne a escritores, críticos y editores para analizar cómo circuló la literatura en contextos políticos y sociales cambiantes.

El programa, que comienza el 29 de abril, propone un recorrido que va desde la censura y la circulación clandestina durante la dictadura hasta los desafíos actuales del ecosistema del libro.

Entre los temas destacados aparecen:

  • Cómo se leía lo prohibido en tiempos de censura
  • Las estrategias narrativas frente al miedo y el silencio
  • Las transformaciones literarias en los años 90 y la crisis de 2001
  • El presente del libro en un contexto cultural en mutación

Más que un repaso histórico, el ciclo pone en tensión continuidades y rupturas, y plantea preguntas abiertas sobre el lugar de la literatura en la vida pública.

Maratón de lectura: cuando los libros censurados vuelven a circular

El tradicional Maratón de la Lectura adquiere este año un sentido particular: estará dedicado exclusivamente a libros prohibidos durante la última dictadura.

La actividad, prevista para el 28 de abril, propone una lectura colectiva de textos que fueron silenciados, censurados o directamente destruidos. Participarán escritores, actores y periodistas que darán voz a autores como Osvaldo Bayer, Rodolfo Walsh, Griselda Gambaro o Laura Devetach, entre otros.

La escena no es menor: leer en público lo que alguna vez fue prohibido es, en sí mismo, un acto político y cultural.

Memoria ampliada: voces y experiencias invisibilizadas

Dentro de esta línea, también se destaca la actividad “Memoria travesti trans en dictadura”, que recupera relatos históricamente relegados. A través del Archivo de la Memoria Trans, se abordarán las experiencias de persecución, violencia y resistencia durante esos años.

La inclusión de estas miradas amplía el enfoque tradicional de la memoria y aporta una perspectiva más compleja y diversa del período.

Una muestra para entender cómo funcionó la censura

En el Pabellón 8 se podrá visitar la instalación “Censura planificada. Los libros en la mira de la dictadura (1976-1983)”, una propuesta que pone el foco en el funcionamiento sistemático de la censura estatal.

La muestra no se limita a exhibir libros prohibidos: reconstruye el aparato burocrático, ideológico y técnico que permitió su persecución. De este modo, deja en evidencia que la censura no fue un hecho aislado, sino una política organizada.

La edición aniversario

La Feria se desarrollará del 23 de abril al 11 de mayo de 2026, con horarios extendidos y una programación que combina celebraciones, homenajes y espacios de reflexión.

En su aniversario número 50, la Feria no elige mirar hacia atrás con nostalgia, sino con una pregunta incómoda pero necesaria: qué hacemos hoy con esa historia.

Y en esa respuesta, los libros —incluso los que alguna vez fueron prohibidos— vuelven a ocupar un lugar central.