Mientras la inteligencia artificial avanza a pasos acelerados en distintos ámbitos, especialistas en educación insisten en que existen capacidades profundamente humanas que ninguna tecnología puede reemplazar. La creatividad, la curiosidad, la emoción y la construcción colectiva del conocimiento serán algunos de los ejes del 1.º Congreso Internacional de Aprendizaje Basado en Juego (ABJ), que se realizará los días 15, 16 y 17 de agosto en la Biblioteca Bernardino Rivadavia de Bahía Blanca.
El encuentro convocará a investigadores, docentes, estudiantes y profesionales de diversas disciplinas con el objetivo de compartir experiencias y analizar el potencial del juego de mesa como herramienta para enseñar, aprender y fortalecer vínculos tanto en el ámbito educativo como en la salud y la vida familiar.
Entre las expositoras estará Patricia Ramírez, docente de la Universidad Católica de Santa Fe (UCSF), quien participará junto a María Rosa Fernández. El evento también contará con referentes internacionales provenientes de España, México, Uruguay y Argentina.
El juego como metodología de aprendizaje
Una de las principales características del Aprendizaje Basado en Juego es que no se limita a la infancia ni al ámbito escolar. Se trata de una metodología aplicable a personas de todas las edades y en múltiples contextos, desde las aulas hasta espacios terapéuticos y familiares.
Los organizadores del congreso explican que el objetivo es promover el intercambio de conocimientos sobre teorías y prácticas vinculadas con el ABJ, además de difundir experiencias innovadoras desarrolladas en instituciones educativas, organizaciones y comunidades.
Aprender haciendo
Ramírez explicó que junto con Fernández vienen desarrollando propuestas inspiradas en la pedagogía del juego impulsada por el Proyecto Zero de la Universidad de Harvard, una metodología activa que pone al estudiante en el centro del proceso de aprendizaje.
Licenciada, analista de sistemas y especialista en informática educativa, Ramírez es profesora de Innovación Educativa en la Universidad Católica de Santa Fe y dirige la Diplomatura en STEAM/Maker con foco en Inteligencia Artificial.
Su trabajo también incorpora el enfoque STEAM/Maker, que integra Ciencia, Tecnología, Ingeniería, Arte y Matemática con la cultura maker, promoviendo que los estudiantes aprendan mediante la experimentación, la construcción de proyectos y la resolución de problemas reales.
Según la docente, el juego no implica dejar de lado los contenidos curriculares, sino utilizarlos como parte de una experiencia donde los estudiantes exploran, toman decisiones, colaboran y desarrollan competencias de manera significativa.
Educación, salud y familia
Durante el congreso, las actividades estarán organizadas en tres grandes áreas:
- Educación, con experiencias de implementación del ABJ en los niveles inicial, primario, secundario y superior, además de propuestas de gamificación.
- Salud, donde se abordará el uso del juego en procesos de rehabilitación, neurodiversidad, integración sensorial y acompañamientos terapéuticos.
- Familia, con herramientas lúdicas orientadas a fortalecer vínculos, favorecer una crianza respetuosa y estimular el aprendizaje en el hogar.
Desde esta perspectiva, el Aprendizaje Basado en Juego permite desarrollar habilidades como el reconocimiento de reglas, la resolución de problemas, la identificación de patrones, la toma de decisiones y el pensamiento estratégico.
Un taller que combina creatividad, juego e inteligencia artificial
Ramírez y Fernández presentarán el taller “La chatarra inteligente y el alma de la máquina”, una propuesta que integra el enfoque STEAM/Maker con dinámicas inspiradas en los escape rooms y el pensamiento computacional aplicado a la inteligencia artificial.
La iniciativa fue seleccionada tras un proceso de evaluación realizado por los organizadores del congreso y propone que los participantes enfrenten desafíos mediante la construcción de soluciones, el trabajo colaborativo y la experimentación con materiales y prototipos.
La propuesta busca demostrar que la tecnología puede convertirse en una aliada del aprendizaje siempre que esté al servicio del pensamiento crítico, la creatividad y la participación activa de los estudiantes.
La inteligencia humana, un valor irremplazable
Para Patricia Ramírez, el desafío actual no consiste en enfrentar a la inteligencia artificial, sino en fortalecer aquellas capacidades que distinguen a las personas: la imaginación, la empatía, las emociones, el diálogo y la construcción colectiva del conocimiento.
En ese sentido, el Aprendizaje Basado en Juego aparece como una estrategia capaz de potenciar esas habilidades, convirtiendo al juego en mucho más que una actividad recreativa: en una herramienta pedagógica que favorece aprendizajes profundos y significativos a lo largo de toda la vida.



