Celebrar el Día del Animal cada 29 de abril, se trata de una jornada argentina, ya que en el mundo hay otras fechas, pero la razón tiene que ver con la lucha de derechos. 

El 29 de abril se conmemora el fallecimiento de Ignacio Lucas Albarracín, quien fue pionero en el país en la lucha por los derechos de los animales en el país.

A lo largo de su vida, fue secretario de la Sociedad Argentina Protectora de los Animales desde sus inicios, en el año 1879. Tiempo después, le tocó suceder a Domingo Faustino Sarmiento en la presidencia de la institución en 1885. Albarracín luchó por el fin de las riñas de gallos, la doma de potros, las corridas de toros y el tiro a la paloma, deportes que se practicaban entonces.

Actualmente, la entidad funciona para recibir denuncias de maltrato animal e impulsa campañas de vacunación, además de fomentar el trato respetuoso para los animales.

Animales autóctonos de Argentina

 

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Vivimos en uno de los países con mayor biodiversidad del mundo. Gracias a un extenso territorio, con climas y paisajes de todo tipo, la fauna local es muy variada. Muchísimos son los animales autóctonos de la Argentina, algunos endémicos y otros no, ya que se encuentran también en otros países. Aquí una pequeña lista de algunos de ellos: 

Yaguareté o jaguar, es el felino más grande del continente americano y se lo considera el depredador tope de los ecosistemas de esta gran región del mundo. Originariamente, el yaguareté o jaguar (Panthera onca) se distribuía desde la zona del sur de EE.UU. hasta el norte de la Patagonia argentina. Pero, la caza indiscriminada y la pérdida de hábitat condujeron a que la especie esté en peligro de extinción.

Vicuña (Vicugna vicugna), es uno de los animales del norte argentino más representativo. Se caracteriza por ser herbívoro y habitar estepas de altura con climas fríos, extremadamente áridos y con gran amplitud térmica. En un pasado fue sumamente explotado por su carne, pero tras la prohibición de su caza y un minucioso programa de conservación, logró recuperar sus poblaciones.

Hornero (Furnarius rufus), además de ser el animal nacional, tiene un importante valor para el pueblo argentino. Se caracteriza por ser un ave sedentaria que se alimenta de insectos y gusanos, con el correr de los años logró adaptarse a las zonas urbanas y ahora es fácil de observar en las calles y reconocer sus particulares nidos. La conservación de la especie no es un problema, ya que sus poblaciones están en aumento.

Ballena franca austral (Eubalaena australis), habita los mares del Hemisferio Sur, en Argentina rodea las costas desde el norte de Buenos Aires hasta Tierra del Fuego e Islas Malvinas. Fue cazado durante muchos años ocasionando prácticamente su extinción. Afortunadamente, su caza se prohibió en todo el mundo y en Argentina se declaró Monumento Natural.

Yarará (Bothrops alternatus), su distribución abarca Brasil, Paraguay, Uruguay y Argentina. En este último país se ubica al norte y centro este, pero, debido al temor que impone su presencia, con frecuencia es cazada y es por ello que sus poblaciones están disminuyendo.

Cóndor andino (Vultur gryphus), es considerado el ave voladora más grande del mundo. Se caracteriza por habitar zonas montañosas a lo largo de la Cordillera de los Andes y cumple un rol ecológico fundamental: se alimenta de animales muertos manteniendo el ambiente limpio de posibles patógenos.