En Rosario, las intervenciones por situaciones de riesgo se encuentran en alza. Desde Defensa Civil informaron que ya atienden más de 20 mil emergencias al año, el doble que antes de la pandemia, y advirtieron que el aumento está vinculado a las condiciones de vulnerabilidad en las que vive parte de la población.

El titular de Gestión de Riesgo y Protección Civil de Rosario, Gonzalo Ratner, confirmó en El mejor día de la semana (Radio 2) que este crecimiento en los trabajos de emergencia se explica principalmente por tormentas cada vez más frecuentes. A eso se le suman las dificultades económicas que, en muchos casos, llevan a postergar tareas de mantenimiento o a construir con materiales más precarios.

A modo de ejemplo, el funcionario mencionó que en las últimas horas tuvieron que trabajar en el derrumbe de un cielorraso en una vivienda de Dean Funes al 900, que fue atendido de urgencia y no dejó personas heridas.

En ese marco, el funcionario también se refirió a las condiciones meteorológicas actuales ya que Rosario viene de afrontar dos eventos sucesivos de precipitaciones que acumularon 40 milímetros de agua durante el fin de semana, sumados a los más de 31 milímetros registrados en la madrugada del jueves pasado.

El titular del área remarcó que las condiciones meteorológicas continuarán siendo desfavorables. Según anticipó, se espera que la inestabilidad persista y recordó que rige un alerta meteorológico por tormentas emitido por el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) que abarcará desde la mañana del domingo hasta el lunes inclusive. 

Si bien aclaró que no se esperan ráfagas de viento generalizadas, advirtió que dentro de las tormentas puntuales pueden generarse este tipo de fenómenos dependiendo del área que resulte afectada.

Frente a este pronóstico, el director llamó a la ciudadanía a utilizar el tiempo previo a las tormentas para adoptar conductas preventivas en los hogares. Entre las principales recomendaciones, Ratner sugirió mantener limpios los desagües y las veredas para evitar obstrucciones, arrojar al contenedor cualquier elemento suelto que pueda tapar las bocas de tormenta, y retirar o sujetar con firmeza los objetos ubicados en balcones que la fuerza del viento pueda llegar a desplazar.

Para la etapa posterior a las lluvias, el responsable de Protección Civil instó a los vecinos a comunicarse de manera telefónica con la línea 103 para reportar cualquier anomalía en la vía pública, ya sean árboles caídos, columnas inestables o cables cortados. "Cualquier situación que se identifique como riesgo", remarcó el entrevistado, aclarando que ese número corresponde directamente a su área y que desde allí se centraliza y canaliza la atención a las emergencias urbanas diarias.