Los presos que se encuentran alojados en cárceles del sistema penitenciario provincial denunciaron ante la Justicia una disminución tanto en la cantidad como en la calidad de las raciones de comida que reciben a diario. El reclamo fue oficializado mediante una presentación hecha por la titular del Servicio Público de Defensa Penal, Jaquelina Balangione.

Según informó la periodista Ivana Fux (Radio 2), el escrito presentado por la defensora general detalla que esta situación afecta no solo a los reclusos, sino que también a los agentes del Servicio Penitenciario. Ante la gravedad del hecho, este lunes habrá una audiencia entre las partes.

Desde la provincia reconocieron que en los meses de abril y mayo hubo un atraso en el pago a los proveedores del sistema carcelario, que decidieron cortar la entrega de mercadería hasta que se normalice la situación. Ante la falta de insumos, los responsables de las cocinas penitenciarias comenzaron a administrar el stock y ajustar las raciones.

Una situación similar fue denunciada por el Instituto Autárquico Provincial de Industrias Penitenciarias (Iapip), que es el área encargada de elaborar el pan que todos los días se entrega a los presos. Como la provincia dejó de pagar las bolsas de harina que utilizan a diario para producir, el proveedor cortó la entrega y se quedaron sin materia prima.

De acuerdo a la respuesta oficial, a principios de julio se saldó la deuda con los proveedores y esto destrabó la entrega de mercadería, que en los próximos días debería normalizarse.

Pero Balangione aseguró que el problema generó una vulneración de derechos de quienes se encuentran cumpliendo una condena. Ante esto, la defensora público penal pidió como “compensación” que se le restituyan las visitas semanales.