Las autoridades sanitarias de la India activaron los protocolos de alerta tras la detección de un nuevo brote del virus Nipah en el este del país. Se confirmaron cinco casos cerca de Calcuta, capital del estado de Bengala Occidental y una de las ciudades más pobladas del país. El primer contagio fue detectado entre trabajadores sanitarios del hospital privado Narayana Multispecialty, ubicado a unos 24 kilómetros al norte de la ciudad.

La proximidad del brote a un gran núcleo urbano encendió las alarmas, obligando a reforzar las medidas de vigilancia epidemiológica, el rastreo de contactos y la aplicación de cuarentenas preventivas.

La OMS lo calificó un patógeno de "alta prioridad" porque es importante indicar que contra él no hay ni vacuna ni tratamiento específico.

A través de sus redes sociales el ministerio de Salud de la India publicó que "la estrategia se centra en la detección temprana, prácticas alimentarias seguras, prevención de infecciones y atención oportuna para reducir los riesgos de transmisión".

Una de las grandes dificultades con las que se encuentran los investigadores a la hora de luchar contra el Nipah es que sus síntomas en la fase inicial son inespecíficos y eso complica la detección temprana.

Según la Secretaría de Salud de Bengala Occidental, una de las enfermeras permanece en estado crítico y en coma desde hace varios días. Ambos enfermeros desarrollaron fiebre alta y complicaciones respiratorias. El paciente que habría originado el contagio falleció antes de que se le realizaran pruebas. En ese sentido, de acuerdo con la agencia Press Trust of India, las autoridades aislaron a 20 contactos de alto riesgo y sometieron a pruebas a 180 personas.

El virus Nipah (NiV) es un patógeno zoonótico, es decir, se transmite de animales a humanos. Pertenece a la familia de los paramixovirus y fue identificado por primera vez a finales de la década de 1990 durante un brote en Malasia y Singapur, inicialmente detectado en cerdos domésticos. Aquella crisis obligó al sacrificio de más de un millón de animales para frenar la propagación del virus y puso de manifiesto su potencial devastador tanto para la salud pública como para la economía.

Una enfermera infectada por Nipah permanece en estado crítico y en coma, mientras se aíslan contactos y se refuerzan medidas de vigilancia. (Infobae) 
Una enfermera infectada por Nipah permanece en estado crítico y en coma, mientras se aíslan contactos y se refuerzan medidas de vigilancia. (Infobae) 

Desde entonces, se registraron brotes esporádicos en distintos países de Asia, incluidos India y Bangladés, tanto en humanos como en animales. El virus puede afectar a diversas especies, como cerdos y caballos, provocando síntomas respiratorios y neurológicos, y tiene la capacidad de transmitirse a las personas en determinadas circunstancias.

Los principales reservorios naturales del virus Nipah son los murciélagos frugívoros del sudeste asiático, conocidos como “zorros voladores”. El virus está presente en su orina y, potencialmente, en sus heces, saliva y fluidos de parto.

La transmisión puede producirse cuando otros animales o los humanos entran en contacto con alimentos o superficies contaminadas por estas secreciones. En brotes anteriores, como el de Malasia, se sospechó que los murciélagos transmitieron el virus a los cerdos al contaminar el alimento o el agua de los criaderos. A partir de ahí, el virus se propagó entre los animales y posteriormente a los humanos. También existe transmisión directa de persona a persona, especialmente en entornos sanitarios o familiares, lo que explica la especial vigilancia en hospitales.

Los síntomas:

  • Fiebre repentina
  • Dolores musculares y cansancio extremo
  • Problemas respiratorios
  • Encefalitis que puede causar desorientación, convulsiones y en los casos más graves un coma.

Como no hay una vacuna ni un tratamiento específico es fundamental una labor de prevención. Las autoridades sanitarias recomiendan reducir el contacto con murciélagos y sus secreciones, lavar cuidadosamente frutas y verduras antes de consumirlas, mantener una higiene de manos estricta y extremar las precauciones al manipular alimentos.

En algunas regiones, también se aconseja cubrir los recipientes utilizados para recolectar savia de palma y hervirla antes de su consumo. Asimismo, se insiste en la formación y el uso de equipos de protección personal para quienes trabajan en contacto con animales potencialmente infectados o en entornos sanitarios. En un contexto de alerta como el actual, estas medidas resultan fundamentales para contener el brote y evitar que el virus Nipah se convierta en una amenaza mayor para la población.

Por ahora, las autoridades sanitarias informaron que no se registraron casos vinculados a viajes internacionales ni contagios fuera del subcontinente asiático.