La convocatoria pública para encontrarle una familia a Víctor, el niño de 10 años que conmovió a miles de personas con su historia, comenzó a mostrar resultados alentadores. A menos de una semana de la difusión del caso, más de 25 familias manifestaron su interés en iniciar el proceso de adopción.

“Con Víctor ya hemos tenido resultados positivos, ya tenemos buenas noticias”, afirmó la jueza de Familia María José Campanella en diálogo con De boca en boca (Radio 2), al referirse a la repercusión que tuvo la convocatoria impulsada por la Justicia santafesina.

Según explicó la magistrada, llegaron numerosos correos electrónicos con consultas. Al menos 25 familias ya manifestaron intenciones concretas de adopción. Entre ellas, una que ya se encontraba anotada en el Registro Único de Aspirantes a Guarda con Fines Adoptivos (Ruaga) por lo que tendrá prioridad dentro del proceso de evaluación.

“Hubo muchos mails con preguntas y consultas, pero que manifestaron interés en inscribirse fueron unas 25 familias”, señaló Campanella. Y agregó: “Apareció una familia que estaba previamente inscripta en el Ruaga y que mostró flexibilidad en la edad de adopción. Ya dio el sí para participar del proceso. Ahora se suma a la lista de interesados, pero no se descarta al resto porque estamos en etapa de selección y evaluación”.

La jueza remarcó que la convocatoria pública es una herramienta excepcional y complementaria al registro de adoptantes. En ese sentido, explicó que muchas personas inscriptas dejan constancia de que están dispuestas a ser convocadas para casos específicos, aun cuando inicialmente hubieran fijado determinados límites respecto de la edad o características de los niños que podrían recibir.

Hasta mañana está abierto el registro de adoptantes. Las personas inscriptas marcan una disponibilidad, pero también pueden dejar asentado que están dispuestas a ser convocadas en búsquedas abiertas para situaciones particulares”, detalló.

Actualmente, el proceso se encuentra en una etapa de evaluación de todos los postulantes. Una vez seleccionados los legajos que reúnan las condiciones necesarias, serán remitidos al juzgado para comenzar las instancias de vinculación con el niño.

Durante la entrevista, Campanella también se refirió a los tiempos que suelen demandar los procesos de adoptabilidad y aclaró algunos conceptos sobre las medidas de protección que atraviesan los niños antes de llegar a una convocatoria pública.

“La historia de Víctor comienza antes, pero la etapa de medidas excepcionales es a partir de 2023”, indicó. Según explicó, los 180 días que establece la ley corresponden al período en el que el Estado trabaja para intentar restablecer los derechos del niño dentro de su familia de origen. Recién una vez agotada esta instancia puede avanzarse hacia una solución definitiva, como la adoptabilidad.

La magistrada recordó además que el proceso de recuperación emocional de Víctor demandó tiempo y acompañamiento profesional. “A los siete años empezó la escolaridad. Tuvo que insertarse en una sociedad y aprender a vincularse. Hoy lo que más impacta de él es esa capacidad de comunicación y conexión que tiene con las personas, pero costó mucho confiar en los adultos”, expresó.

La semana pasada, el caso de Víctor fue difundido públicamente a través de una convocatoria abierta en la que sus cuidadoras lo describieron como un niño “de puro corazón”, dulce, cariñoso y con una enorme ilusión de encontrar una familia. A seis días de aquella publicación, la respuesta de la comunidad parece haber abierto una nueva puerta de esperanza para que ese deseo finalmente pueda hacerse realidad.