El reconocido periodista y escritor Carlos Ulanovsky acaba de publicar su 28º libro, Notas musicales de un periodista cultural: entrevistas 1967-2025 (editorial Gourmet Musical), un compendio de diálogos mantenidos a lo largo de su extensa trayectoria con músicos, compositores y referentes de la cultura. Aparecen los registros que tuvo con Mercedes Sosa, Hugo del Carril, Osvaldo Pugliese, María Elena Walsh, Alfredo Zitarrosa, Charly García, Leonardo Favio, Horacio Ferrer, Luis Alberto Spinetta, Astor Piazzola, Libertad Lamarque y Caetano Veloso, entre otros.

Ulanovsky ha colaborado con diversos medios desde hace 63 años y formó parte de redacciones como Confirmado, Panorama, La Opinión, Satiricón, Humor, Clarín, Página12 y La Nación Revista. Publicó libros sobre la historia de la radio, la televisión, los diarios y las revistas; también biografías, ensayos y novelas. Dirigió dos radios públicas y fue docente. Aún hoy participa de un programa radial y escribe en diferentes medios.

El periodista habló con Rosario3 sobre su nuevo libro y también sobre la realidad de su profesión y los medios de comunicación, entre otros temas:

–¿Cuáles fueron las entrevistas elegidas o de cuáles medios fueron extraídas?
–Las entrevistas publicadas son algunas, hice muchas más que las que están publicadas. Es que los libros tienen un límite. No están por ejemplo las que hice en radio o en algunos programas especiales.

–Tuvo que hacerle una edición a los textos originales?
–Están igual a como se publicaron. Conservo todas las notas publicadas. Una gran parte de ellas fueron escritas a máquina y aún conservo los originales. Por lo tanto, a varias hubo que tipearlas y de esa tarea se ocupó una gran colaboradora que tuve, Lupita Rolón.

¿Cuál fue el criterio de selección?
–Soy un papelero, un analógico nativo, un viejo, bah. He guardado las notas publicadas y ahora están muchos más ordenadas. En el verano del 2025 hice la tarea de buscarlas. El criterio fue compartido con el editor de Gourmet Musical, Leandro Donozo, y fueron las que me parecieron más representativas y las que más claramente sean entrevistas.

–¿Cuándo habla de entrevistas se refiere al formato pregunta-respuesta?
–No necesariamente tienen que ser diálogos. Hay perfiles, charlas que tuve y que luego las glosé.

Si tuviera que elegir algunas entrevistas de las que publicó, ¿con cuales se quedaría?
–Me quedo con el libro entero. Veo el libro y veo mi vida. Es un registro de lo mucho que hice, de mi curiosidad, de las preguntas que hice y cuanto me ayudaron las respuestas. Hay muchas entrevistas curiosas y muchas que me dan orgullo como fue haber entrevistado a Leonardo Favio, Osvaldo Pugliese o a Alfredo Zitarrosa en México. 

Usted publicó una biografía sobre Palito Ortega que fue desautorizada y secuestrada por la Justicia en 1969, ¿no se lo ocurrió incluir parte de ese libro en Notas musicales?
–El origen de Notas musicales fue el libro de Palito Ortega. Donozo me propuso reeditarlo y le dije que no porque pasaron muchos años, había que reconstruir la historia desde 1969 y me pareció excesivo. Entonces le contra-propuse hacer esto y aceptó. Lo cuento en el prólogo.

–¿Qué próximo libro tiene en mente escribir?
–No me imagino nada, al menos nada pensado en forma de proyecto. Ya escribí 28 libros y me parece suficiente. Cuando hice ese trabajo de poner en carpeta todas las notas que había publicado, muy íntimamente me dije “loco ya escribiste todo, ya está”. Estoy mucho más cerca del retiro que seguir en la actividad.

Usted escribió Días de radio sobre la historia de ese medio y después Días de TV, ¿escribiría un Días de redes sociales, o streamings o plataformas?
Me parece que no. Soy analógico. Subutilizo al teléfono celular y la computadora. Tengo dos nietos que cada vez que tengo una dificultad vienen y me lo solucionan a los dos minutos. Me parece que hay una cantidad de gente que está preparada para hacerlo. Me tendría que poner a improvisar. 

–¿Qué opina sobre los nuevos medios?
–Trato de verlos, de entenderlos. Me han consultado sobre el streaming y la verdad es que no están entre mis costumbres instaladas buscar Olga o Luzu. No me resulta habitual ya que conservo otras prácticas todavía como llevar la radio a la cama para escuchar el programa de (Alejandro) Dolina.

–¿Cómo cree que se configuran los medios tradicionales a partir de los nuevos medios?
–Son cosas distintas. Los medios tradicionales hoy están en la Argentina cruzados por una fuerte y dolorosa precarización. Lo que le pasó a Florencia Peña (haber informado de manera incorrecta el fallecimiento del padre de Lionel Messi) seguro que tuvo que ver con la precarización. Las empresas no toman personal calificado, toman youtubers o influencers en lugar de periodistas. Y con ese precarización se pierden códigos que nos enseñaron en la tarea periodística.

–¿Hay crisis en el periodismo?
–El periodismo sigue en transformación de lo analógico a lo digital y eso requiere su tiempo de adaptación. Insisto que al periodismo en Argentina lo que le marca el tiempo es la precarización. Siempre cuento en las charlas a los chicos que los admiro por las facilidades que tienen y también los compadezco. Porque cuando yo empecé y quería ser periodista sabía adónde iba a pedir trabajo, me atendían, me escuchaban y si tenía suerte y un buen sumario a lo mejor ligaba una colaboración y uno podía vivir con eso. A hora se pagan los premios. Y por otro lado, si tuviera que ir a una radio a pedir trabajo no sabría dónde queda o de quién es. 

–¿Cuál es el impacto de la Inteligencia Artificial (IA) en el trabajo periodístico?
–La IA me asombra y me inquieta. Por un lado creo que contribuye al proceso de precarización ya que imagino a los empresarios refregándose las manos dentro de unos años porque no van a tener empleados, no van a tener amenazas de paros o delegados reclamando. Pero otro lado el camino de la IA es impresionante. El otro día mientras tomaba un café con un amigo, se comunicaba con una IA y mantenía un dialogo verdaderamente racional, pero cuando le preguntó por mí le respondió con inexactitudes y eso me dejó tranquilo.