En la antesala de la audiencia clave de este jueves en la Secretaría de Trabajo de la Nación —que marcará el cierre definitivo del período de conciliación obligatoria sin chances de prórroga—, la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina (Ciara) emitió un nuevo comunicado en el que apela “a la comunidad aceiter. le pida a sus líderes sindicales que acepten la propuesta salarial”.
A pesar de haber iniciado el diálogo con la Federación de Trabajadores del Complejo Industrial Oleaginoso y el Sindicato de Obreros y Empleados Aceiteros (Soea), desde la entidad empresaria lamentaron no haber alcanzado aún un acuerdo salarial. En ese contexto, salieron a defender la propuesta oficial de la industria y apuntaron nuevamente contra la dirigencia sindical y las motivaciones para mantener por tanto tiempo el conflicto.
Argumentaron que la oferta presentada garantiza que ningún trabajador pierda poder adquisitivo frente a la inflación, ya que propone actualizar los sueldos mes a mes según el Índice de Precios al Consumidor (IPC) que publica el Indec.
Además, recordaron que durante el primer semestre de 2026 los salarios ya fueron ajustados bajo este criterio y destacaron el nivel de ingresos de la actividad. "Actualmente, el salario promedio de la actividad es de los más altos de toda la economía argentina. Incluso, medidos en dólares, se ubican por encima de los que perciben trabajadores de actividades equivalentes en Brasil y en Estados Unidos", señalaron desde la Cámara, agregando que el incremento otorgado hasta el momento (14%) está entre los más elevados del mercado local.
El punto más álgido del comunicado radica en el cuestionamiento a la representatividad y los objetivos de las medidas de fuerza. Las empresas nucleadas en Ciara sugirieron que la amenaza de un paro por tiempo indeterminado excede lo estrictamente laboral.
"¿El paro por tiempo indeterminado que amenaza con dejar sin salarios a miles de trabajadores y detener una actividad estratégica para el ingreso de divisas responde exclusivamente a una discusión salarial o forma parte de una estrategia de posicionamiento político de las conducciones sindicales?", dispararon de forma retórica.
Asimismo, expresaron su profunda preocupación por el uso de la conciliación obligatoria como una "instancia previa a la profundización del conflicto" y alertaron sobre el efecto dominó que un paro total tendría sobre transportistas, acopios, puertos y productores, afectando directamente el ingreso de divisas genuinas para el país.
El comunicado completo de Ciara
Desde la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina (CIARA) destacamos que se logró iniciar el diálogo pero lamentamos que la audiencia realizada en el marco de la conciliación obligatoria dictada por la Secretaría de Trabajo de la Nación aún no haya permitido alcanzar un acuerdo salarial con la Federación de Trabajadores del Complejo Industrial Oleaginoso y el Sindicato de Obreros y Empleados Aceiteros (SOEA).
Estamos trabajando para que la reunión de mañana jueves 25 de junio, con el pedido de la comunidad aceitera a sus líderes de abrirse al diálogo, se llegue a un acuerdo que, como lo sostuvimos durante toda la negociación, se actualicen los salarios de acuerdo con la evolución mensual del Índice de Precios al Consumidor (IPC) publicado por el Indec. En otras palabras, propusimos garantizar que ningún trabajador pierda poder adquisitivo frente a la inflación. No se trata de una propuesta futura. Durante el primer semestre de 2026 los salarios del sector ya fueron actualizados según la inflación acumulada, manteniendo plenamente protegidos los ingresos de los trabajadores. Sin embargo, esta propuesta aún no fue aceptada por las organizaciones sindicales.
Actualmente, el salario promedio de la actividad es de los más altas de toda la economía argentina. Incluso, cuando analizamos esos ingresos en términos internacionales, observamos que los salarios de los trabajadores aceiteros argentinos medidos en dólares se ubican por encima de los que perciben trabajadores de actividades equivalentes en Brasil y en Estados Unidos. Tambien el aumento que dimos hasta ahora del 14% es uno de los mas elevados de todos los incrementos salariales del resto de la economía.
Es en ese contexto que cuando escuchamos las declaraciones públicas de los dirigentes sindicales aceiteros durante las últimas semanas, nos preguntamos ¿El paro por tiempo indeterminado que amenaza con dejar sin salarios a miles de trabajadores y detener una actividad estratégica para el ingreso de divisas responde exclusivamente a una discusión salarial o forma parte de una estrategia de posicionamiento político de las conducciones sindicales?
Nos preocupa que una herramienta excepcional como la conciliación obligatoria, pensada para acercar posiciones y construir acuerdos, haya terminado utilizándose como una instancia previa a la profundización del conflicto. Nos preocupa porque las consecuencias de una paralización no recaen únicamente sobre las empresas y el camino del paro nacional no le sirve a nadie. Detrás de esta actividad existen miles de productores agropecuarios, cooperativas, acopios, corredores, contratistas, transportistas, puertos, comercios y trabajadores que dependen del funcionamiento normal de toda la cadena agroindustrial. Cada día de paralización significa menos salarios aceiteros, menos producción, menos exportaciones, menos movimiento logístico, menos actividad económica y menos ingreso de divisas para la Argentina. En caso de no prosperar el acuerdo, la Secretaria de Trabajo de Nación debe fijar los puestos críticos de una actividad trascendental en base a la Ley de Modernización Laboral (50% de las funciones en cada etapa industrial aceitera) asi como esencial por ser portuaria (75%). No reglamentar esto generara inseguridad jurídica, laboral y económica.
Por esa razón, de cara a la reunión de mañana en la Secretaría de Trabajo, que marcará el final de esta instancia sin posibilidad de nuevas prórrogas, reiteramos nuestra vocación de diálogo y nuestra disposición a seguir trabajando para alcanzar acuerdos razonables que permitan sostener el empleo, preservar los salarios y garantizar la continuidad productiva. No seguimos hablando de política, firmemos la paritaria con la propuesta salarial de la industria. Vivimos un tiempo de profundas transformaciones. La tecnología, la inteligencia artificial, los cambios en el comercio internacional y la creciente competencia global nos exigen repensar permanentemente cómo producimos, cómo exportamos y cómo generamos empleo de calidad.
Para afrontar esos desafíos no alcanza solamente con que las empresas evolucionen. También necesitamos que evolucionen las formas de relacionarnos.
Necesitamos construir una nueva etapa de diálogo donde empresarios y representantes de los trabajadores podamos discutir no sólo salarios, sino también productividad, capacitación, innovación, competitividad, inversiones y crecimiento. Porque el verdadero desafío no es detener una actividad estratégica. El verdadero desafío es hacerla crecer. Estamos convencidos de que la Argentina necesita más producción, más empleo, más exportaciones y más oportunidades. Y para lograrlo necesitamos que todos los actores de la cadena trabajemos en la misma dirección. Ese es el camino que seguiremos proponiendo desde CIARA para que todos podamos seguir trabajando con normalidad.



