Un niño estadounidense de 18 meses que fue hallado inconsciente en una pileta de Arizona y declarado muerto fue posteriormente encontrado con vida en la "cámara fría" del hospital, según surge de un informe policial difundido recientemente en ese estado estadounidense.

Según reportó BBC, la familia del menor llamó desesperadamente a la policía después de encontrarlo boca abajo en la pileta de una vivienda ubicada en Gilbert, un suburbio del área metropolitana de Phoenix, el pasado 8 de febrero.

Los equipos de emergencia acudieron al lugar y le practicaron maniobras de reanimación antes de trasladarlo a un hospital, donde una hora más tarde fue declarado muerto.

De acuerdo con el informe policial, los agentes le dijeron al médico del hospital, Aryan Toosi, que habían observado signos de vida en el niño. Según el documento, el profesional respondió: "Por favor, hagan su trabajo y déjenme hacer el mío".

"Fui a la facultad de Medicina por una razón", habría agregado Toosi, según el acta policial.

La familia se había reunido para ver el Super Bowl de la NFL cuando la policía recibió el llamado por el presunto ahogamiento.

Los efectivos llegaron a la vivienda alrededor de las 17.30 (hora local). Luego, el niño fue trasladado al Mercy Gilbert Medical Center, donde fue declarado muerto a las 18.20.

"Si no hay objeciones, me gustaría establecer la hora de la muerte", dijo Toosi, según las imágenes de la cámara corporal de un policía obtenidas por una filial local de NBC News.

"Hora de la muerte: 18.20. Un minuto de silencio", agregó el médico.

Cinco horas después, un empleado de la Oficina del Médico Forense del condado de Maricopa llegó al hospital para retirar el cuerpo y descubrió que el niño seguía respirando, según informó la policía.

El menor fue trasladado en helicóptero a otro hospital, donde logró recuperarse y posteriormente recibió el alta.

El informe policial no incluye la historia clínica del niño, por lo que aún no está claro qué fue lo que ocurrió exactamente.

El abogado del médico, Scott Holden, dijo a la BBC mediante un comunicado enviado por correo electrónico: "Por respeto a la familia y en resguardo de la confidencialidad del paciente, declinamos hacer declaraciones por el momento".

La policía recomendó que los padres sean imputados por negligencia.

El informe policial describe que en la vivienda la vivienda había un “fuerte olor” a marihuana, lo que los llevó a considerar que el niño pudo haber tenido acceso a la pileta sin supervisión.

La Fiscalía del condado de Maricopa aún no informó si impulsará cargos contra los padres.

Por su parte, el Mercy Gilbert Medical Center señaló en un comunicado que realizó "una revisión exhaustiva de todos los aspectos de la atención brindada para determinar qué ocurrió e introducir cambios significativos que fortalezcan nuestros procedimientos de atención".

El hospital calificó el caso como "una situación desgarradora" y se negó a brindar más detalles.