La Federación Nacional de Docentes Universitarios (Conadu) resolvió convocar a un paro nacional de una semana completa, del 16 al 22 de marzo, en el marco del conflicto salarial y presupuestario que mantiene con el Gobierno de Javier Milei.

La decisión fue tomada este viernes durante el Plenario de Secretarios Generales, donde se analizó el escenario abierto tras el envío al Congreso de un proyecto oficial que modifica la Ley de Financiamiento Universitario.

Desde la federación sostienen que la norma vigente establece que los docentes deberían recibir un incremento salarial del 54% para recomponer lo perdido desde noviembre de 2023, mientras que la iniciativa del Ejecutivo propone un aumento del 12%. Según plantean, la diferencia representa un recorte del 42% respecto de lo que consideran que corresponde.

Plan de lucha escalonado

En el plenario participaron las asociaciones de base de todo el país. Desde Rosario, la Asociación Gremial de Docentes e Investigadores de la UNR (Coad) llevó el mandato votado por sus afiliados, que incluye un esquema de paros progresivos: una semana en marzo, dos en abril, tres en mayo y un paro por tiempo indeterminado a partir de junio.

La medida anunciada, del 16 al 22 de marzo, constituye el primer paso de ese plan. La continuidad será definida en el Congreso Nacional de Delegados de CONADU previsto para el 12 y 13 de marzo, donde se evaluará si se avanza hacia paros prolongados o por tiempo indeterminado.

El plenario también se declaró en estado de alerta permanente ante la posibilidad de que el proyecto oficial avance en el Congreso, lo que podría adelantar las medidas de fuerza.

La federación acordó además articular las acciones con el Frente Sindical Universitario, que nuclea a las distintas federaciones docentes y al sector nodocente, con el objetivo de fortalecer la protesta en unidad con estudiantes y trabajadores no docentes.

En ese marco, se realizarán actividades de visibilización entre el 2 y el 6 de marzo, y se impulsará una carpa docente itinerante y federal que recorrerá distintas universidades del país, permaneciendo una semana en cada institución.

En el documento difundido tras el encuentro, Conadu advirtió que entre los docentes se instaló un clima de “bronca y hartazgo” frente a la pérdida del poder adquisitivo y a lo que consideran un ajuste sobre la universidad pública.

Entre las situaciones mencionadas enumeraron el endeudamiento para afrontar gastos cotidianos, cambios en hábitos de consumo y recortes en áreas sensibles como salud y educación.

El conflicto universitario vuelve así a escalar y tendrá su primer impacto fuerte en la tercera semana de marzo, cuando se concrete el paro nacional que afectará el dictado de clases en universidades públicas de todo el país.