A dos semanas del brutal desenlace de Talía Liliana Baduna, la joven de 29 años que falleció tras sufrir graves quemaduras causadas por su pareja en Granadero Baigorria, su familia enfrenta una durísima batalla por la subsistencia. La madre de la víctima, María José, intenta salir adelante para asumir la crianza de sus nietos, pero choca contra una realidad habitacional y económica crítica.

El caso conmocionó a la región el pasado 12 de octubre, cuando la víctima —que cursaba un embarazo de 34 semanas— fue rociada con alcohol y prendida fuego en una vivienda de pasaje Rafael Obligado al 400. 

Tras permanecer diez días en la unidad de terapia intensiva del Hospital Eva Perón con el 15 por ciento del cuerpo quemado y graves lesiones respiratorias, Talía falleció. El acusado del ataque, Maximiliano Castagnino (36), se encuentra detenido en prisión preventiva bajo la imputación de femicidio.

Debido a la emergencia médica ocasionada por el ataque, los profesionales debieron realizarle una cesárea de urgencia. El bebé, Benjamín, sobrevivió y continúa internado en el área de Neonatología con indicación de alta médica, a la espera de la resolución de los trámites legales de guarda provisional.

     

Una vivienda inhabitable

 

María José debe asumir no solo el cuidado del recién nacido, sino también el de Uriel (9 años), el hijo mayor de Talía, quien padece un retraso neurológico y un cuadro de autismo. El pequeño se encontraba en la vivienda al momento de la agresión contra su madre y actualmente recibe contención psicológica por parte de los equipos de la Secretaría de Niñez.

El principal obstáculo que enfrenta la abuela es la falta de un lugar en condiciones dignas para alojar a los niños. La propiedad donde residía Talía —una pequeña construcción trasera que funcionaba originalmente como lavadero— sufrió graves deterioros y resulta inhabitable.

"Actualmente pago $500.000 de alquiler en el lugar donde vivo y se me hace muy difícil solventar dos inmuebles", explicó María José en diálogo con De 12 a 14 (El Tres). La mujer remarcó que el espacio de Baigorria carece de un baño adecuado y sufre severas filtraciones cada vez que llueve: "Mi idea es acondicionar ese lugar para mudarme con mi esposo y los chicos, y así dejar de pagar el alquiler para destinar los ingresos a la manutención diaria".

Para concretar la reparación de la vivienda, la familia aclaró que cuenta con la mano de obra propia y algunos materiales básicos, pero requiere con urgencia la donación de chapas, tirantes, ladrillos y elementos de construcción para rehacer los techos y sanitarios antes del egreso hospitalario del bebé.

Mientras los organismos provinciales avanzan en la tramitación de las asistencias correspondientes a la ley Brisa (destinada a hijos de víctimas de femicidio), la urgencia habitacional demanda una respuesta inmediata.

Para colaborar

 

Las personas o empresas interesadas en donar materiales de construcción o brindar asistencia a la familia pueden comunicarse de manera directa al teléfono (0341) 156-017023.