Rosario amaneció este jueves bajo cielo mayormente cubierto y altísima humedad (95%). El aire pegajoso avisaba de la llegada de la tormenta de Santa Rosa.

Según los datos oficiales del Servicio Meteorológico Nacional (SMN) y el reporte del especialista Jorge Giometti desde el Centro de Monitoreo Meteorológico y Climático (CMMC-SAT), durante la mañana habrán tormentas dispersas y chaparrones aislados.

Para la tarde, el cielo continuará muy nublado, aunque con una ligera mejora en las condiciones y un termómetro que alcanzará los 20 grados de máxima.

Soplarán vientos leves del sector sur-sureste con la presencia de algunas ráfagas moderadas que por la tarde podrían ubicarse entre los 42 y 50 kilómetros por hora. 

Hacia la noche, la temperatura descenderá hasta los 16 grados, dejando un ambiente fresco e inestable, y menos chances de agua.

El pronóstico extendido anticipa una mejora sostenida del tiempo de cara al fin de semana.

El viernes se presentará entre nublado y mayormente nublado, con una humedad del 85%, marcas de entre 11 y 20 grados y ráfagas del sur por la mañana.

El sábado y el domingo marcarán el alejamiento definitivo de la inestabilidad, ofreciendo jornadas con cielo parcialmente nublado, mañanas más frescas de entre 8 y 11 grados, tardes muy agradables de hasta 20 grados y vientos del sector este y sureste.

 .
. .

Qué es la tormenta de Santa Rosa y por qué se espera por estos días

La popular tormenta de Santa Rosa es un evento meteorológico asociado a la festividad de Santa Rosa de Lima (30 de agosto). Si bien la tradición popular le atribuye un origen milagroso por la salvación de la ciudad peruana de los piratas en el siglo XVII, el fenómeno tiene una explicación científica clara.

Desde el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) señalan que la tormenta de Santa Rosa no es un fenómeno puntual, sino una coincidencia estadística. 

Entre fines de agosto y principios de septiembre coinciden los primeros ingresos de aire cálido y húmedo desde el norte con los últimos frentes fríos del invierno. El choque de estas dos masas de aire térmicamente opuestas provoca los primeros desarrollos de tormentas eléctricas y lluvias intensas de la temporada en el centro del país.