Rosario amaneció este viernes bajo un cielo cargado y condiciones de inestabilidad que prometen acompañar gran parte del día.
Tras una seguidilla de jornadas pesadas, el recambio de aire trae un leve descenso en el termómetro, pero también la necesidad de no olvidar el piloto o el paraguas al salir de casa.
De acuerdo al Servicio Meteorológico Nacional (SMN), la ciudad se encuentra bajo condiciones variables. Para la mañana y la tarde se esperan lluvias y tormentas aisladas, con una probabilidad de precipitación que oscila entre el 40% y el 70%.
La humedad se mantiene elevada, superando el 85%, lo que genera una atmósfera densa a pesar del descenso de la temperatura.
Hacia la noche, las condiciones tienden a estabilizarse. La probabilidad de lluvias caerá por debajo del 10% y el cielo se mantendrá mayormente nublado, preparando el terreno para un fin de semana con mejor tiempo.
Para el sábado, el SMN anticipa una mejora, pero hasta el domingo, donde volverían las lluvias.



