El equipo del Hospital de Emergencias Clemente Álvarez (Heca) concretó en los primeros días de 2026 junto al Centro Único de Donación, Ablación e Implante de Órganos (Cudaio) un operativo de ablación de órganos de alta complejidad, que permitió la obtención de un hígado, riñones y tejidos para trasplantes en tres personas.
La intervención se realizó mediante la técnica de asistolia controlada con perfusión normotérmica regional, un procedimiento que se aplica por primera vez en el efector y en el país y que requiere equipamiento de alta complejidad.
Para llevar adelante el operativo, el Heca contó con la colaboración de los hospitales Provincial del Centenario y Víctor J. Vilela, que aportaron tecnología de última generación habitualmente utilizada en cirugías cardíacas.
La logística del operativo incluyó además un vuelo sanitario desde el Aeropuerto Internacional Islas Malvinas de Rosario, que permitió el traslado de un equipo de la Fundación Favaloro.
Desde el área de Salud local destacaron que el procedimiento constituye “un nuevo hito para el efector municipal, que en 2025 fue el hospital con mayor cantidad de donaciones de órganos en la provincia de Santa Fe”.
Primero en el país
La directora del Cudaio, Cecilia Andrada, explicó que se trató del primer proceso de donación en asistolia controlada del año en todo el país, con una ablación multiorgánica, y subrayó que se trata de un procedimiento que demanda una preparación específica de los equipos y una logística compleja.
“Es un proceso que necesita una capacidad y una tecnología muy específicas, y una preparación que llevó varios días para que todo salga correctamente”, señaló.
En ese sentido, destacó que si bien durante 2025 se había realizado un procedimiento de características similares en el Hospital Cullen, este operativo marca un hito a nivel nacional en el inicio de 2026. Andrada subrayó además que Santa Fe se ubica entre las provincias líderes en materia de procuración de órganos y que el Heca encabeza los registros a nivel provincial.
La funcionaria remarcó que estas prácticas, ampliamente utilizadas en países de Europa, son el resultado de un proceso de fortalecimiento sostenido del sistema de salud.
Por su parte, la directora del Hospital de Emergencias Clemente Álvarez, Andrea Becherucci, puso en valor el trabajo articulado entre el equipo de Terapia Intensiva del hospital y el Cudaio, que permitió identificar al paciente como posible donante y organizar el procedimiento con antelación. Esto hizo posible gestionar con tiempo el equipamiento necesario, como la bomba de perfusión extracorpórea utilizada habitualmente en cirugías cardiológicas, provista por los hospitales Provincial del Centenario y Víctor J. Vilela, además de otros dispositivos específicos.
En la misma línea, el coordinador del Cudaio en el Heca, Emiliano Valtorta, destacó la labor de los equipos médicos, de enfermería y administrativos capacitados para llevar adelante este tipo de donaciones, que no constituyen la forma más habitual de procuración.
Explicó que, a diferencia de los procesos tradicionales asociados a muerte encefálica, la asistolia controlada permite ampliar el universo de potenciales donantes y que, en este caso, posibilitó no solo la ablación de riñones sino también la obtención de hígado y tejidos, algo inédito para el hospital.



