En el marco de su primera jornada oficial en la Argentina, el papa León XIV encabezó este domingo su esperado discurso inaugural desde el Palacio Libertad, donde pronunció un mensaje centrado en la convivencia institucional, el bien común y las prioridades de la gestión económica frente al presidente Javier Milei, autoridades del Gabinete nacional y representantes de todo el arco político.
"La economía debe estar al servicio de la persona y no la persona al servicio de la economía", aseveró el Pontífice en uno de los pasajes conceptuales más destacados de su intervención. En esa línea, remarcó que el crecimiento sustentable requiere cuidar el capital humano del país.
“Argentina posee muchos recursos; hacer fructificar esas riquezas exige prestar atención a los jóvenes. Una nación debe preguntarse seriamente en qué ha fallado cuando sus jóvenes tienen que abandonar sus tierras para realizar sus sueños”, interpeló.
El Presidente Javier Milei y el Papa León XIV hablaron en el Palacio Libertad ante autoridades, representantes de la sociedad civil y el cuerpo diplomático argentino. https://t.co/b24DVmPXGB— Oficina del Presidente (@OPRArgentina) November 8, 2026
Durante su exposición, el Santo Padre subrayó que "quien ejerce la autoridad tiene el deber de actuar con prudencia, reconocer los límites del poder que le ha sido confiado y orientar sus decisiones hacia el bien de toda la comunidad".
Asimismo, instó a fortalecer la democracia, mejorar la educación y brindar especial protección a los ancianos y personas con discapacidad, destacando "cuánto puede crecer un pueblo cuando las diferencias se convierten en ocasión de diálogo y encuentro".
Al iniciar su alocución —que sucedió al mensaje de bienvenida de Milei, quien destacó la presencia de distintas fuerzas políticas en el recinto—, el Papa expresó que su arribo a la Argentina posee un significado de profunda carga emotiva: "Vengo a la patria del papa Francisco; es acercarme a una historia", afirmó al recordar la figura de Jorge Bergoglio.
El itinerario de una jornada histórica
El primer mensaje a la nación se produjo tras una intensa agenda que comenzó minutos después de su arribo a Aeroparque, a las 16.33. Pasadas las 17.20, se produjo la llegada del Santo Padre a la Plaza San Martín. Tras ingresar a la Capital Federal por la autopista Illia con la ventanilla baja de su vehículo —acompañado por el saludo de vecinos e intervenciones de bienvenida en barrio 31—, el Pontífice ofreció una ofrenda floral ante el monumento al General San Martín.
Posteriormente, la comitiva se trasladó hacia la Casa Rosada en medio del afecto de miles de fieles apostados en las aceras del centro porteño. En Balcarce 50 fue recibido por el presidente Milei, quien le presentó a la plana mayor de su Gabinete —entre ellos el jefe de Gabinete, Diego Santilli, y los ministros Luis Caputo, Sandra Pettovello, Patricia Bullrich y Martín Menem— y le entregó una medalla conmemorativa de plata y oro.
Ambos jefes de Estado mantuvieron una audiencia a solas de 30 minutos antes de que el Papa recibiera la llave de la Ciudad de manos del jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, previo a su traslado final al Palacio Libertad.



