Uno de los exploradores más intrépidos de la Nasa acaba de alcanzar otro hito histórico. Después de 14 años recorriendo Marte, el rover Curiosity superó los 1.000 metros de ascenso vertical desde su lugar de aterrizaje. Para celebrarlo, la Nasa publicó la imagen.
¿Qué vemos en la foto? La imagen no es una sola toma. Es un mosaico compuesto por 323 imágenes individuales capturadas por la cámara Mastcam de Curiosity. Fueron tomadas el 1 y 2 de agosto de 2026, correspondientes a los soles —días marcianos— 4972 y 4973 de la misión, justo en el momento en que el altímetro del rover marcó el kilómetro de ganancia vertical.
En el centro de la escena se abre el "Valle Grande", una amplia depresión en la ladera del Monte Sharp (Aeolis Mons), la montaña de 5 kilómetros de altura que Curiosity escala sin descanso desde 2014. A lo lejos se distingue el fondo del valle y su borde norte, recortado contra la bruma polvorienta marciana. La vastedad del paisaje recuerda que cada metro ganado ha sido una conquista de la ingeniería.
Running up that hill!
Today, NASA’s Curiosity rover reached the pinnacle — so far — of its 14-year mission on Mars, when it marked an elevation gain of 1 kilometer in its ongoing journey from Gale Crater up the slope of Mount Sharp. 1/2 pic.twitter.com/wZHUrz2PZR— NASA Mars (@NASAMars) August 27, 2026
Curiosity aterrizó en Marte en agosto de 2012 con una maniobra que parecía de ciencia ficción: la famosa "grúa aérea" o sky crane, diseñada por el Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL). Un sistema que descendió al robot del tamaño de un SUV suspendido de cables. Esa arriesgada operación cambió para siempre cómo aterrizamos en Marte y abrió el camino para Perseverance.
Desde entonces, sus descubrimientos escribieron lo que hoy se sabe del planeta vecino:
- Pruebas de agua: Encontró lechos de ríos secos, minerales arcillosos y evidencias contundentes de que agua líquida fluyó durante millones de años en el cráter Gale.
- Ingredientes para la vida: Detectó moléculas orgánicas complejas preservadas en rocas de 3.500 millones de años, consideradas por los científicos como los "bloques de construcción" de la vida.
Y todo esto, a pesar del desgaste. Sus seis ruedas de aluminio, dañadas por años de rocas afiladas, siguen rodando. La Nasa asegura que, aunque muestra las cicatrices de 14 años de travesía, a Curiosity aún le queda mucha ciencia por hacer mientras continúa su ascenso por el Monte Sharp, leyendo en sus capas geológicas la historia climática de Marte.
No es el único en celebrar. Su compañero más joven, el rover Perseverance, acaba de superar su propia marca: más de 42,2 kilómetros recorridos en Marte, la distancia exacta de una maratón terrestre, explorando el delta del cráter Jezero.
Dos robots, dos maratones diferentes. Uno en distancia horizontal, otro en altura vertical. Y ambos demostrando que la exploración de Marte está más viva que nunca.



