La participación en las elecciones israelíes de este martes alcanzó el 74,3 % a las 20 hora local (15 hora argentina), dos horas antes del cierre de los colegios electorales, 8 puntos por encima de la registrada a esa misma hora en los últimos comicios y la cifra más alta desde 1988, según informó la Comisión Electoral Central.

Ya son más de 5,4 millones los israelíes que han acudido a las urnas, que cierran a las 22 hora local (17 de Argentina). La participación registrada a dos horas antes del cierre este martes es mayor que la total que se registró en las elecciones de 2022, del 70,6 %.

Según recordó el presidente de la Comisión Electoral, Dean Livne, este órgano denegó la petición del Likud de Benjamín Netanyahu de alargar el horario de votación, aunque anunció que se aplicarán algunas excepciones, que no concretó, a localidades afectadas por las intensas lluvias que han caído en buena parte del país.

Aunque no las ha especificado, medios israelíes reportaron que en Rahat, una localidad de mayoría beduina musulmana del desierto del Néguev, y en los asentamientos israelíes cercanos a Hebrón, en Cisjordania ocupada, las votaciones se tuvieron que parar por el agua.

Los comicios, los primeros desde los ataques de Hamás del 7 de octubre de 2023 y la posterior guerra en Gaza, son decisivos para el futuro del primer ministro, Benjamín Netanyahu.

Las últimas encuestas situaban a su bloque y al opositor encabezado por Gadi Eisenkot, favorito en los sondeos, lejos de la mayoría absoluta de 61 escaños, por lo que el apoyo de los partidos árabes podría resultar clave para formar Gobierno.

El voto de Netanyahu



El primer ministro israelí y líder del Likud, Benjamín Netanyahu, depositó pasado el mediodía de este martes su voto en un colegio electoral en Jerusalén acompañado de su esposa, Sara, según un comunicado difundido por su Oficina.

"¡Vayan a votar!", instó Netanyahu a los israelíes en hebreo, según el texto, en unos comicios cruciales tras tres años desde los ataques de Hamás y la ofensiva contra Gaza, y en los que el primer ministro no parte como favorito según las encuestas.

Netanyahu envió también a los votantes un videomensaje en el que acusaba a la izquierda y a los partidos árabes de intentar "robar las elecciones", después de que la Policía detuviera en el Néguev (sur) a tres sospechosos de haber intentado comprar votos para el partido islamista Raam.

"Los índices de participación en el sector árabe del sur, sin ir más lejos, son más altos que en el sector judío. Hay que salir a votar", insistió Netanyahu, animando a que "nadie se quede en casa".

"Lo que está en juego, lo que está en la balanza, es la preservación de nuestro Estado judío: un gobierno de derechas fuerte liderado por el Likud junto con todos nuestros socios, o un gobierno de izquierdas, con partidos árabes, que acabará con el Estado de Israel", auguró repitiendo el mismo 'leitmotiv' de toda su campaña.

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