El papa León XIV expresó este domingo públicamente y en español su “gratitud y aliento” a quienes ayudan en las labores de búsqueda y asistencia en Venezuela tras los terremotos y trasladó su cercanía a todos los damnificados.

“Deseo expresar mi cercanía a las hermanas y hermanos venezolanos afectados por los recientes terremotos que provocaron numerosas víctimas y heridos, así como ingentes daños materiales”, dijo desde la ventana del Palacio Apostólico tras el rezo del Ángelus.

Ante los fieles reunidos en la plaza de San Pedro, el pontífice rogó por el “eterno descanso de los fallecidos” en los sismos y renovó su “cercanía espiritual” a sus familiares y a todos los damnificados por esta «tragedia».

Por último, manifestó su “gratitud y aliento” a todas las personas que “trabajan con generosidad en las labores de búsqueda y asistencia”.

El Vaticano envió una primera ayuda económica de unos 114.000 dólares a Venezuela a través de la Limosnería Apostólica con el objetivo de atender a las necesidades más urgentes de los damnificados.