Rutinas de 10 pasos. Niñas de 8 años quieren comprar retinol. Caras inflamadas por la crema “viral” del momento. Todos son efectos de la fiebre del skincare en redes sociales. Por eso, en tiempos de "skin-influencers" sin conocimientos y algoritmos peligrosos, este viernes a las 18 un grupo de dermatólogas de Rosario brindarán una serie de disertaciones gratuitas en el museo Estévez. Acompañan el Concejo municipal, la Municipalidad de Rosario y el museo de arte decorativo.
Suele consultarse a un profesional médico para conocer qué medicación, suplemento o tratamiento es conveniente para cuidar órganos como el hígado. Sin embargo, al momento de proteger el órgano más grande el cuerpo, la piel, esa regla se suele ignorar. Esto conduce muchas veces a consumir producto. dermocosméticos de manera indiscriminada, sin considerar que contienen principios activos específicos capaces de agredir la barrera cutánea.
Como si fuera poco, esta conducta muchas veces está propulsada por los skinfluencers, famosos con “miles” de seguidores, pero con “cero” formación académica en el tema, que con fines comerciales te sugieren comprar la crema milagrosa de moda que resolverá todo tus problemas, generando un consumo excesivo e innecesario de estos productos, sobre todo desde edades tempranas.
Por eso, un grupo de dermatólogas profesionales realizarán una jornada especial de charlas este viernes en el museo de Santa Fe y Laprida. Organizada por las dermatólogas Julia Bonifacio y Agustina Galván; disertarán: Guillermina Giardini, Romina Barzena, Eliana Kos y Gabriela Campodónico.
Tal es la magnitud que ha tomado el problema de la desinformación sobre el cuidado de la piel que en algunos países como Francia, se han tomado medidas que prohíben que creadores de contenido sin formación médica patrocinen o promocionen consejos sobre tratamientos médicos, apuntando contra el fraude y el intrusismo en el área de la salud.
Las redes sociales han convertido a lo que debería ser una rutina de higiene y salud, en una métrica de pertenencia grupal, influenciando incluso la salud mental de poblaciones jóvenes generando cosmeticorexia, ansiedad, dismorfia corporal y obsesión por una piel impoluta.
Con todo, la buena noticia es que las redes también han surgido como aliadas a profesionales dermatólogos para concientizar sobre la importancia del cuidado de la piel y sobre todo, de la fotoprotección,dando un oportunidad medica de convertir este fenómeno de presión social en una herramienta preventiva contra enfermedades como el cáncer de piel.
“Como profesionales en dermatología clínica y estética, entendemos que la piel influye mucho en nuestra imagen, en cómo nos sentimos con nosotros mismos y cómo queremos mostrarnos hacia el exterior, por lo cual no debemos minimizar el deseo de querer vernos y sentirnos bien o reducir el skincare a una cuestión de vanidad –advirtieron las dermatólogas–. Nuestra imagen muchas veces va de la mano de nuestra autoestima y nos ayuda de una manera muy positiva a atravesar nuestro día a día. Sin embargo, debemos asimilar que no existen pieles perfectas, y que si las vemos, probablemente tenga filtros o retoques digitales ya que la piel tiene textura, líneas de expresión y sufre cambios durante las diferentes estaciones porque es un órgano que cumple funciones como protegernos del exterior, regular nuestra temperatura, y la que más me gusta recordar a mis pacientes: ayudar a vincularnos con otros mediante el contacto”.



