El médico y ex secretario de Salud de Rosario, Leonardo Caruana, advirtió a través de los micrófonos de Radio 2 sobre la enorme gravedad del faltante de medicamentos específicos para el tratamiento de la enfermedad de Parkinson. El profesional criticó con dureza la lentitud del Ministerio de Salud de la Nación y de la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (Anmat) para resolver el problema luego de que un laboratorio internacional discontinuara repentinamente la entrega de levodopa con carbidopa. En ese sentido, alertó sobre la profunda angustia que la falta de respuestas genera en los pacientes de la provincia de Santa Fe y del resto del país.

Desde mediados de año se registra el faltante de este medicamento esencial. Durante la entrevista en De Boca en boca (Radio 2), Caruana explicó que si bien un laboratorio nacional aumentó su producción de manera reciente, no resulta suficiente para cubrir la demanda total de los pacientes hasta que la firma multinacional Pfizer normalice el suministro, algo que recién está previsto para los meses de noviembre o diciembre.

Alternativas urgentes

El profesional de la salud indicó que el Estado nacional debe tomar cartas en el asunto rápidamente para evitar un daño mayor en la población afectada. "Claramente el Ministerio de Salud de la Nación junto con el Anmat tiene que valorar compras internacionales, acelerar alguna licitación, algo rápido de contingencia", explicó.

Añadió que la dependencia gubernamental tiene posibilidades de buscar otras opciones, como "tratar de importarlo" o "trabajar con los laboratorios de producción pública, porque también tenemos una cadena importante de laboratorio de producción pública nacionales".

Caruana fue contundente respecto a la necesidad vital que tienen los pacientes de acceder a esta droga específica. "No estamos hablando de un bien de lujo, estamos hablando de medicamentos esenciales que hacen al sostenimiento de la vida de las personas, porque no hay un plan B o una alternativa", detalló. "No tomar levodopa con carbidopa genera síntomas muy complejos para sostener la vida cotidiana", agregó.

La desregulación como problema

Para el médico rosarino, esta crisis refleja las consecuencias de dejar la salud librada al libre albedrío comercial. "Yo creo que acá hay una demostración más que cuando el Estado deja en la regulación de la oferta y la demanda y al medicamento como un bien de mercado sin conducción clara, ante contingencias no hay piloto", reflexionó.

Además, advirtió que el miedo al desabastecimiento provoca que aquellas personas "con mayor poder adquisitivo" salgan a comprar y acumular cajas en sus hogares, perjudicando a quienes no tienen los recursos económicos para acopiar el fármaco.

Por otra parte, frente a la inacción nacional, ingresó un pedido de comunicación en la Cámara de Diputados provincial impulsado por el legislador y médico Miguel Rabia. La iniciativa busca saber si la cartera sanitaria santafesina realizó gestiones ante las autoridades nacionales y si se le solicitó al Laboratorio Industrial Farmacéutico (LIF) que evalúe la factibilidad técnica y económica de producir estos comprimidos para cubrir la demanda de Santa Fe.

A la par de los pedidos formales, este sábado se realizará un abrazo solidario en la plaza Montenegro convocado por la Red Argentina de Parkinson y el grupo rosarino Alas Guerreras, para visibilizar que los pacientes no pueden seguir esperando.

El Parkinson es un trastorno progresivo relacionado con la disminución de los niveles de dopamina, una sustancia química cerebral que influye en el movimiento, la memoria y muchos otros procesos vitales del organismo. Otras sustancias químicas del cerebro, como la norepinefrina y la serotonina, también pueden verse afectadas en la enfermedad de Parkinson e influir en los síntomas. 

A medida que avanza el Parkinson, el número de células cerebrales que producen dopamina sigue disminuyendo y las células restantes luchan por almacenar y liberarla. Esto provoca lentitud de movimientos, temblores, rigidez y otros síntomas motores. También puede causar diversos síntomas no motores, como estreñimiento, pérdida del olfato y cambios en el pensamiento.