A semanas de cumplirse aquel primer indicio del uso de fentanilo contaminado en distintos hospitales y sanatorios del país que dejó cientos de personas afectadas y destapó una crisis sanitaria sin precedentes en Argentina, la Auditoría General de la Nación (AGN) convocó este jueves a familiares de las víctimas fatales a un taller de planificación participativa para definir los pasos a seguir. Desde Rosario, donde se contaron 49 de los 124 muertos, parientes y amigos de los fallecidos manifestaron la soledad que sienten en el reclamo de justicia.
Según informó la agencia Noticias Argetninas, desde las 10.30 representantes de la AGN participan con familiares de las víctimas fatales de un taller en el edificio Presidente Alfonsín en Buenos Aires para definir una auditoría de gestión sobre la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (Anmat).
“La convocatoria se da en un contexto crítico: una causa judicial en curso que investiga responsabilidades estatales –incluyendo al Ministerio de Salud, la Anmat y el Instituto Nacional de Medicamentes (Iname)– y una comisión investigadora cuyos informes aún no se han traducido en respuestas concretas, mucho menos en cambios estructurales”, expresaron desde la AGN a la agencia AN, en un comunicado.
"La gente no se compromete con nosotros, no nos acompaña, nos sentimos bastante solos, como que está todo muy en silencio", lamentó, en contacto con El Tres, una de las familiares. En ese sentido, remarcaron que precisan del apoyo activo de la comunidad para atravesar la pérdida. "Necesitamos del ruido, necesitamos que la gente sepa, nos acompañe, porque esto es muy doloroso para nosotros", agregaron.
Ante la llegada de los primeros aniversarios de las internaciones y los desenlaces fatales, los familiares insistieron en la necesidad de no dejar apagar el reclamo social. "Cuando te confirman que la causa del fallecimiento era por esa bacteria y que no era su momento, causa mucho dolor. La vida de nosotros nunca más volvió a ser la misma", expresaron.
Según la reconstrucción que realizó la comisión especial de seguimiento e investigación sobre fentanilo contaminado de la Cámara de Diputados, las alarmas sanitarias se encendieron el 15 de abril de 2025, cuando la médica María Virginia González detectó tres cultivos positivos de Ralstonia pickettii en el hospital Italiano de La Plata. Una investigación interna identificó que los pacientes habían recibido fentanilo del lote 31202, uno de los dos que contenían ampollas contaminadas y habían sido producidos el 18 de diciembre del 2024 por Laboratorios Ramallo. El otro era el 31244. En total, sumaban más de 305 mil ampollas que terminaron repartidos y, en muchos casos usados, en distintos puntos del país, con resultados diversos.
Los interrogantes principales de la pesquisa apuntan a por qué fallaron los mecanismos de control y por qué el laboratorio seguía operando con distribución a hospitales y sanatorios pese a tener una orden de clausura vigente.



