No lo buscaba. Jugaba con Google Earth mientras planeaba una visita a Inverness para finales de año cuando, en la mancha negra del Lago Ness, vio algo que no cuadraba. La imagen, tomada desde el espacio y ubicada a la altura de la ruta B852 que bordea la costa este del lago, muestra tres siluetas blancas con el lomo arqueado y sin estela, a diferencia de las embarcaciones cercanas. Su autora, Julie Fraser, aseguró que no son barcos y espera la validación oficial en un año récord para la leyenda.

En la imagen, marcada con un círculo rojo sobre las aguas oscuras frente a la ruta B852, aparecen tres figuras alargadas, de color blanquecino, alineadas como si nadaran juntas bajo la superficie. No hay rastro de una estela en V detrás, como la que deja el barco de recreo que se ve más cerca en el mismo sector. No parecen embarcaciones. "Si observamos más de cerca y ampliamos las imágenes, vemos que no parecen barcos, sino ballenas o algo similar, con el lomo arqueado", declaró Julie Fraser al Inverness Courier. Fraser descubrió las figuras la semana pasada y ya informó del hallazgo al Registro Oficial de Avistamientos del Lago Ness.

La mujer apuntó dos detalles que, para ella, prueban que la captura es reciente y genuina: la marca de tiempo de 2026 incrustada en la imagen de Google Earth y los árboles a la vera de la B852 que aún conservan todo su follaje. "No soy un excéntrico", aclaró. "No estoy tan familiarizada como la gente de aquí, pero sin duda me parece algo importante".

Desde el Registro le confirmaron que están revisando las imágenes. Si se valida, sería el decimoséptimo avistamiento "confirmado" de 2026 y el tercero registrado de forma digital desde enero. Fue un año excepcional para la bestia: 14 encuentros en persona y dos avistamientos adicionales a través de webcam ya fueron asentados oficialmente. "La idea de una pequeña familia de Nessie es muy emocionante", bromeó Fraser, que definió a las tres siluetas como una posible "pequeña familia".

Como cada vez que el lago devuelve una sombra inexplicable, la duda vuelve a flotar: ¿un truco de luz, un banco de peces, troncos a la deriva o la prueba de que la leyenda más famosa de Escocia sigue viva, y ahora multiplicada por tres?.