Bomberos de distintos puntos de Santa Fe comenzarán a realizar guardias de 12 horas en Rosario para sumar experiencia y capacitarse en intervenciones de emergencia. La iniciativa fue propuesta por Bomberos Voluntarios de Rosario y ya cuenta con la autorización de la Jefatura provincial.
De hecho, el proyecto ya comenzó a implementarse con el primer contingente que llegó el sábado pasado proveniente de Cañada de Gómez, y este fin de semana está previsto que participen bomberos voluntarios de San Lorenzo.
La propuesta apunta a que integrantes de cuarteles que tienen un volumen menor de intervenciones puedan compartir guardias con los bomberos rosarinos y enfrentarse a situaciones que, por las características de sus localidades, no necesariamente encuentran con frecuencia.
“Hay cuarteles que tienen muy pocas intervenciones, incluso una cada dos o tres meses. Nosotros acá tenemos por lo menos 1.200 intervenciones por año, a veces más”, explicó a Rosario3 David Sali Royo, jefe del Cuerpo Activo de Bomberos Voluntarios de Rosario.
Según detalló, la diferencia en el volumen y en el tipo de emergencias permite que Rosario funcione como un espacio de entrenamiento operativo. En la ciudad se producen incendios de vehículos, viviendas y edificios, además de rescates, trabajos en altura, intervenciones en la barranca, accidentes de tránsito, situaciones con materiales peligrosos, incendios forestales y rescates de animales, entre otras situaciones.
Cómo serán las guardias
La propuesta formal presentada por Bomberos Voluntarios de Rosario plantea que efectivos de otros cuarteles puedan realizar guardias de 12 horas, participar de las intervenciones y, al mismo tiempo, acceder a entrenamientos y capacitaciones junto al personal local.
Los turnos contemplados inicialmente abarcan distintos momentos entre el viernes y el lunes, incluyendo guardias de viernes a sábado, durante el sábado, de sábado a domingo y durante el domingo. Mientras permanezcan en Rosario, los bomberos visitantes estarán bajo el mando operativo del jefe de compañía de turno y de los superiores de servicio, independientemente de la jerarquía que tengan en sus cuarteles de origen.
Además de participar de las intervenciones, la propuesta contempla que puedan comer, pernoctar e higienizarse en el cuartel, además de participar de las actividades y entrenamientos propios de Bomberos Voluntarios Rosario.
La experiencia del primer contingente permite dimensionar qué significa el proyecto en la práctica. Según contó Sali Royo, durante las 12 horas de guardia en las que participaron bomberos de Cañada de Gómez se produjeron cinco intervenciones. Hubo un incendio de árbol, una colaboración con una empresa de emergencias para el descenso de una persona con obesidad, otra intervención vinculada al descenso de una persona, un incendio de auto y un incendio de un contenedor. La idea es que situaciones de ese tipo permitan a los bomberos visitantes incorporar experiencia operativa en escenarios diversos y bajo la dinámica real de una guardia.
Sali Royo explicó que ya se comunicó la iniciativa a los directores de las distintas regionales para que la propuesta llegue a los cuarteles y puedan comenzar a organizarse nuevos contingentes. El objetivo es que la experiencia de Cañada de Gómez y San Lorenzo sea el comienzo de un esquema que permita recibir progresivamente a bomberos voluntarios de diferentes localidades de la provincia.
La iniciativa fue presentada formalmente como un “Cuartel de Entrenamiento para Bomberos de toda la provincia de Santa Fe”. La propuesta sostiene que el intercambio puede favorecer la capacitación y la integración entre bomberos de distintos puntos de la provincia.
Un refuerzo para Rosario
El proyecto tiene además un beneficio para el propio cuartel rosarino. La presencia de bomberos de otras localidades permite reforzar las guardias, especialmente durante los fines de semana, cuando Sali Royo señala que se concentra un mayor índice de siniestralidad. “Obviamente a nosotros esto nos ayuda a reforzar la guardia los fines de semana”, explicó.
De esta manera, la propuesta busca generar un intercambio virtuoso ya que bomberos de otras localidades adquieren experiencia en una ciudad con un volumen y una diversidad de emergencias mayores, mientras que Rosario suma efectivos a sus guardias operativas.
La iniciativa apunta ahora a que, después de las primeras experiencias con Cañada de Gómez y San Lorenzo, comiencen a pasar por Rosario contingentes de distintos cuarteles de toda la provincia.



