La policía sudafricana encontró el cuerpo de una novena mujer cerca de Johannesburgo mientras investiga una serie de asesinatos cometidos durante los últimos dos meses.
La víctima, cuya identidad no fue establecida, fue encontrada este jueves por la mañana en Dawn Park, en el municipio de Ekurhuleni.
Según se informó, el cuerpo estaba parcialmente desnudo y aparentemente había sido abandonado cerca de una obra en construcción.
El Departamento de Seguridad Comunitaria de la provincia de Gauteng desplegó un equipo multidisciplinario para investigar los casos e identificar a los responsables. Además, pidió información a la población.
El último hallazgo se suma a otros ocho registrados en Kempton Park, Olifantsfontein, Rhodesfield y KwaThema, todas localidades de la provincia de Gauteng.
La mayoría de las víctimas eran mujeres de entre 20 y 30 años cuyos cuerpos fueron encontrados en zonas abiertas o a la vera de caminos. Varias estaban desnudas o parcialmente vestidas, mientras que algunas presentaban signos de golpes u otras lesiones.
Los investigadores no establecieron que las mujeres hayan sido asesinadas por la misma persona o grupo, pero la hipótesis de un asesino multiple tampoco fue descartada públicamente.
El primer cuerpo fue descubierto cerca de la autopista R21, en Kempton Park, en julio. La víctima, de 37 años, fue encontrada desnuda y atada con precintos plásticos. Un sospechoso, identificado según trascendió como su pareja, fue detenido en relación con el caso, pero no fue vinculado con las otras muertes.
Entre las víctimas se encontraba Elizabeth “Tsontso” Moselakgomo, de 38 años, cuya desaparición después de salir de su casa para correr motivó un amplio pedido de colaboración. Su cuerpo, parcialmente vestido y con signos de golpes, fue encontrado cerca de la autopista R21 el 12 de septiembre.
Las autoridades desplegaron agentes adicionales, reforzaron las patrullas y ofrecieron una recompensa de 400.000 rands (25 mil dólares) por información que permita concretar detenciones.
En un mensaje pronunciado durante un acto conmemorativo realizado este jueves, el presidente Cyril Ramaphosa afirmó que los asesinatos “han perturbado a nuestra nación” y generado temor en las comunidades locales. Ordenó a la policía “no dejar piedra sin remover” y utilizar todos los medios disponibles, incluida la tecnología de vigilancia más reciente, para localizar a los responsables.
Los hechos intensificaron la indignación pública por la violencia contra las mujeres en Sudáfrica, donde la tasa de femicidios es casi seis veces superior al promedio mundial, según datos de Naciones Unidas.



