Groenlandia y la Antártida perdieron 11.309 billones de toneladas de hielo entre 1979 y 2023, lo que provocó un aumento del nivel del mar global de más de 2,8 centímetros. Es la conclusión de un nuevo estudio publicado en la revista especializada Scientific Data, que elaboró el mapa más completo hasta la fecha sobre el retroceso de las dos mayores capas de hielo del planeta.
El trabajo, liderado por un equipo internacional de científicos polares, combinó 42 estudios satelitales independientes de 27 misiones diferentes que monitorean los polos desde la década de 1970. Los resultados muestran un reparto desigual pero complementario: Groenlandia fue responsable de 1,8 cm de la suba, mientras que la Antártida aportó 1,3 cm.
Pero el dato más alarmante no es cuánto se perdió, sino cómo. "Más de cuatro quintas partes del hielo perdido fueron vertidas al océano por glaciares de flujo más rápido, en lugar de derretirse en la superficie, lo que nos indica que la tendencia a largo plazo está impulsada por la respuesta dinámica de las capas de hielo al calentamiento del océano", explicó la autora principal, la Dra. Inès Otosaka, de la Universidad de Northumbria.
En cifras: el 84% de la pérdida total se debió a que los glaciares aceleraron su movimiento y descargaron más hielo al mar, mientras que solo el 16% se debió al deshielo directo en superficie.
Una aceleración brutal
La pérdida no es lineal, se está acelerando. Groenlandia pasó de perder 60 mil millones de toneladas por año en los 80 a 264 mil millones en la década de 2010, una década marcada por veranos extremos. La Antártida siguió el mismo camino: de 48 mil millones anuales en los 80 a 202 mil millones en los 2010. En su caso, el 100% de la pérdida fue causada por el deshielo oceánico que socava sus glaciares de salida desde abajo.
El estudio detectó una desaceleración temporal entre 2020 y 2023. No es un cambio de tendencia. En la Antártida Oriental, nevadas récord compensaron parte de las pérdidas en el resto del continente. En Groenlandia, una serie de veranos más suaves redujo a la mitad el deshielo superficial.
Los autores advierten que se trata de fluctuaciones climáticas de corto plazo frente a una tendencia de 50 años que apunta en una sola dirección. "Tres centímetros de aumento del nivel del mar puede parecer una cifra pequeña, pero esto pone en riesgo a entre seis y nueve millones de personas más debido a las inundaciones costeras y la erosión", señaló el Prof. Andrew Shepherd, codirector del estudio. "Dado que se prevé que las capas de hielo pierdan mucho más hielo en las próximas décadas, las evaluaciones globales como esta son vitales".
El contexto global
A nivel mundial, el mar sube 3,64 milímetros por año desde 1999, acumulando 9,38 cm en 26 años. El 30% de ese aumento es por expansión térmica del océano que se calienta, y el 70% por derretimiento de glaciares y capas de hielo.
Ese ritmo se aceleró a 4,1 mm por año después de 2012. "Estos hallazgos muestran la importancia fundamental de usar satélites para monitorear las capas de hielo", afirmó el Dr. Diego Fernández, Jefe de la Sección Científica de la ESA. "Mantener misiones como CryoSat-2 y los satélites Sentinel, así como conservar el registro a largo plazo, es fundamental para las próximas décadas".
El trabajo llega acompañado de otra advertencia: un estudio independiente de la Oficina Meteorológica del Reino Unido y la Universidad de Bristol proyecta que, en el peor escenario, el aumento del mar podría sumergir las viviendas de 1,7 millones de británicos para el año 2300, haciendo inhabitables zonas como The Wash, el estuario del Humber, gran parte de Norfolk y el sureste, e incluso el oeste de Londres.



