La utilización de la astrología como herramienta para intentar predecir el futuro y descifrar las características de personalidad de los seres humanos se remonta a la antigua Mesopotamia (ubicada geográficamente en Oriente Próximo). Hace más de 4.000 años, las primeras civilizaciones alfabetizadas recurrían a la observación de las estrellas y planetas en busca de presagios divinos que pudieran usar para tomar decisiones y explicar distintos fenómenos. Y esta práctica, con diferentes adaptaciones culturales y que se ajustaron a cada época, se ha mantenido vigente hasta la actualidad.

Según una encuesta realizada por la consultora Sentimientos Públicos en 2023, más del 50% de la población argentina manifestó estar interesada en saber más sobre astrología o incluso considerarla para tomar decisiones e interpretar sus emociones. Por su parte, un 9% de los consultados dijeron sentirse molestos por cómo esto ejerce influencia en la vida de otras personas.

 Más del 50% de la población argentina manifestó estar interesada en saber más sobre astrología o incluso considerarla para tomar decisiones e interpretar sus emociones.
Más del 50% de la población argentina manifestó estar interesada en saber más sobre astrología o incluso considerarla para tomar decisiones e interpretar sus emociones.

Y dada su popularidad, la astrología continúa siendo hasta hoy una práctica debatida y cuestionada por quienes consideran que no puede valorarse como una herramienta válida para encontrar explicaciones ante determinados acontecimientos personales o rasgos actitudinales. Esta idea fue la que un grupo de investigadores decidió poner a prueba.

Para ello, un equipo de Clearer Thinking –una plataforma que ofrece herramientas basadas en investigaciones científicas para mejorar la toma de decisiones y potenciar el pensamiento crítico– trabajó en conjunto con astrólogos en el desarrollo de un test científico diseñado para poner a prueba la capacidad predictiva de la astrología.

Durante el test, los investigadores analizaron diferentes aspectos de la vida de personas reales teniendo en cuenta sus signos solares. Los parámetros de evaluación incluían el grado de satisfacción en carreras profesionales y vínculos amorosos, junto con otros como la espiritualidad, logros personales, política y eventos sociales.

La prueba

Aplicando el método de regresión lineal, con el cual se busca predecir una incógnita (resultados vitales en este caso) a partir de variables conocidas (signos zodiacales), los investigadores determinaron la capacidad predictiva de las prácticas astrológicas para cada una de las personas analizadas.

Un dato que destacaron los integrantes del equipo es que la prueba no se basó únicamente en los horóscopos del signo solar, que muchos astrólogos etiquetan como “sensacionalista”, sino en cartas astrales completas: mapas con la posición de las estrellas y los planetas en el momento del nacimiento con las que supuestamente se pueden predecir los atributos y el destino de una persona.

“Cuantificamos la capacidad predictiva de los signos solares para los resultados utilizando una medida estadística denominada coeficiente de correlación”, explicaron en la publicación de Clearer Thinking. “Este coeficiente mide la fuerza y la dirección de la relación entre dos variables: en este caso, la predicción de cada resultado vital a partir del signo solar astrológico y el resultado vital en sí mismo”, agregaron.

Ya con los resultados de sus test (y sin revelarlos), pusieron a prueba tanto a astrólogos aficionados como avezados pidiéndoles que predijeran información sobre la personalidad y la vida de quienes participaron del test a partir de sus respectivas cartas astrales. En caso de que superaran un determinado umbral de precisión, recibirían una recompensa de 1.000 dólares.

En la prueba, los astrólogos con más experiencia no obtuvieron mejores resultados que los menos experimentados.
En la prueba, los astrólogos con más experiencia no obtuvieron mejores resultados que los menos experimentados.

A los astrólogos se les mostró información sobre una persona real, con respuestas a preguntas del tipo "¿Cómo describirías tu personalidad?" o "¿Qué objeto material valoras más?". Luego se les mostraron cinco cartas astrales, de las cuales solo una correspondía a la carta natal de la persona. Y aunque la mayoría de los astrólogos confiaban en superar las expectativas acertando la mayoría de las cartas para cada caso, los resultados demostraron lo contrario.

"Ningún astrólogo acertó más de 5 de las 12 preguntas, a pesar de que más de la mitad afirmó (justo después de terminar las tareas) haber acertado más de 5", indicaron los investigadores en otro estudio, también publicado en Clearer Thinking. "Los astrólogos con más experiencia no obtuvieron mejores resultados que los menos experimentados", aclararon.

Los investigadores no solo se encontraron con que los signos solares no sirvieron para predecir ninguno de los resultados vitales que analizaron: cuando repitieron el experimento asignando un signo zodiacal aleatorio a cada persona, los resultados fueron prácticamente los mismos.