El régimen de Irán advirtió que destruirá infraestructuras energéticas y petroleras en Medio Oriente y bloqueará por completo el estrecho de Ormuz si Estados Unidos o Israel atacan sus instalaciones, en una nueva escalada del conflicto que profundiza la tensión regional y amenaza con consecuencias directas sobre el suministro global de energía.

El presidente del Parlamento iraní, Mohammad Baqer Qalibaf, fue quien puso en palabras la amenaza a través de la red social X. Allí dejó en claro que cualquier ofensiva contra Irán tendrá un impacto que excederá sus fronteras.

“Inmediatamente después de que las centrales eléctricas e infraestructuras de nuestro país sean blanco de ataques, las infraestructuras vitales, así como las infraestructuras energéticas y petroleras de toda la región, serán consideradas objetivos legítimos y serán destruidas de forma irreversible”, sentenció Qalibaf.

El dirigente también advirtió sobre las consecuencias económicas de esa eventual represalia y sostuvo que el precio del petróleo “subirá durante mucho tiempo” si se concreta un ataque contra territorio iraní.

En ese mismo sentido se expresaron desde las fuerzas armadas iraníes, a través del mando operativo Khatam Al-Anbiya, dejando en claro que el bloqueo total de la vía marítima clave para el transporte de petróleo y gas es una posibilidad concreta si se concretan las amenazas de Washington.

 Apenas un cinco por ciento de los buques logra cruzar por el estrecho de Ormuz en comparación con los niveles previos al conflicto.
. Apenas un cinco por ciento de los buques logra cruzar por el estrecho de Ormuz en comparación con los niveles previos al conflicto.

“Si se concretan las amenazas de Estados Unidos contra las plantas de energía de Irán, el estrecho de Ormuz será completamente cerrado y no se reabrirá hasta que nuestras instalaciones destruidas sean reconstruidas”, afirmaron desde el organismo militar.

Actualmente, el tránsito por el estrecho ya se encuentra severamente limitado. Según datos de la firma Kpler, apenas un cinco por ciento de los buques logra cruzar en comparación con los niveles previos al conflicto, lo que evidencia el impacto inmediato de la crisis.

Daños en Irán y denuncias contra Estados Unidos e Israel

En paralelo, el ministro de Energía iraní, Abás Aliabadi, informó que el país ya sufrió impactos en su infraestructura. Según detalló a la agencia Isna, se registraron “graves daños” en redes eléctricas y plantas de tratamiento de agua, que atribuyó a ataques de Estados Unidos e Israel.

Aliabadi explicó que decenas de instalaciones esenciales resultaron afectadas y que continúan los trabajos de reparación para evitar interrupciones prolongadas en los servicios básicos, en un contexto de creciente presión sobre el sistema energético iraní.

El ultimátum de Trump y la presión militar
 

La advertencia iraní llega después de que el presidente de Estados Unidos Donald Trump lanzara un ultimátum de 48 horas para que Irán reabra completamente el estrecho.

“Si Irán no abre completamente, sin amenazas, el estrecho de Ormuz en un plazo de 48 horas, Estados Unidos atacará y destruirá sus diversas centrales eléctricas, comenzando por la más grande”, expresó en Truth Social.

Trump también descartó cualquier posibilidad de negociación a corto plazo y aseguró que Washington mantiene la supremacía militar en el conflicto, en un contexto de creciente tensión regional.

La respuesta de Irán
 

Tras el ultimátum, Irán indicó que el estrecho seguirá abierto solo para embarcaciones que no pertenezcan a países considerados enemigos, mientras exige coordinación previa para el resto de los buques.

El representante iraní Ali Mousavi afirmó: “La diplomacia sigue siendo la prioridad de Irán. Sin embargo, el cese total de la agresión, así como la confianza mutua, son más importantes”.

La situación ya impacta en los mercados energéticos. El precio del petróleo superó los US$ 119 por barril antes de estabilizarse en US$ 108,65, reflejando la volatilidad que genera la crisis.