El Gobierno nacional dispuso este jueves una profunda reestructuración en la Quinta de Olivos, residencia oficial de Javier Milei. La medida contempla el despido de 12 trabajadores y el traspaso de la administración del predio a la Casa Militar, que depende de la Secretaría General de la Presidencia, a cargo de Karina Milei.
Entre los empleados desvinculados se encuentra Osvaldo Javier Sosa, quien hasta ahora estaba al frente de la administración de la residencia presidencial. El nuevo esquema también contempla la reasignación de funciones para parte del personal que continuará trabajando en el lugar.
Desde el Ejecutivo explicaron que la modificación responde a una decisión vinculada con la seguridad del presidente y su entorno. Fuentes oficiales señalaron que una investigación detectó riesgos relacionados con el manejo de información sensible y que, por ese motivo, se decidió reforzar los controles dentro de la quinta.
El Gobierno comunicó oficialmente que la Casa Militar asumirá la responsabilidad integral de la seguridad y de la administración de Olivos, además de las residencias transitorias utilizadas por Milei y su familia. El argumento formal fue la necesidad de mejorar los niveles de seguridad y hacer más eficientes los procesos internos.
En el comunicado oficial no se mencionaron las supuestas filtraciones que fueron señaladas por fuentes del Gobierno a medios nacionales. La Casa Rosada justificó además los cambios por el contexto internacional de inseguridad y por los preparativos para la visita del papa León XIV a la Argentina, que requerirá el ingreso de personal para realizar obras y tareas de acondicionamiento.
La salida de los 12 trabajadores generó críticas del gremio ATE Capital. Su secretario general, Daniel Catalano, aseguró que los empleados fueron enviados a sus casas y que quedaron a la espera de recibir los telegramas de despido. Según el dirigente, entre los afectados hay trabajadores de áreas como jardinería, cocina y administración.
Catalano también afirmó que a los empleados no les explicaron los motivos de las desvinculaciones y denunció el caso de una trabajadora que se encuentra de licencia por una enfermedad. Desde el Gobierno no dieron precisiones públicas sobre esa situación.
En medio de distintas versiones sobre las razones de la medida, fuentes oficiales también rechazaron que el cambio haya sido provocado por supuestos inconvenientes relacionados con los perros del presidente y calificaron esas versiones como falsas.
Con la nueva estructura, las personas que tengan contacto con Milei quedarán bajo la órbita de la Casa Militar. Desde el Gobierno aclararon que esto no implica que las tareas civiles de la residencia vayan a quedar en manos de militares, sino que la dependencia tendrá el control y la coordinación general del lugar.
La transferencia de las responsabilidades y de los bienes de la Quinta de Olivos a la Casa Militar se realizará de manera progresiva y, según informó el Ejecutivo, deberá completarse en un plazo máximo de 60 días.



