La recuperación de las 807 hectáreas de campo en el humedal del Paraná tiene una historia de casi 20 años de reclamos y denuncias. Una larga disputa colectiva que esta semana se cerró con el acto de restitución de esas tierras por parte de la Municipalidad de Rosario.
Para Jorge Bártoli, integrante del Paraná no se toca, se trata de un "caso testigo" sobre el control y cuidado del ecosistema, además de poner en valor el trabajo conjunto de organizaciones ambientales, Estado y Universidad.
"El caso del Legado Deliot y la Reserva Los Tres Cerros fue hasta ahora una grave afectación ambiental y una agresión a todos los rosarinos que se convierte también en un caso testigo por la construcción de terraplenes en los humedales, el avance de la frontera agropecuaria, ganadera a inmobiliaria. Y es un caso testigo porque involucra a las cuestiones patrimoniales, a lo más negativo de la actividad ganadera y un acto de usurpación escandaloso", afirmó Bártoli a Rosario3.
El Paraná no se toca fue una de las primeras agrupaciones en unificar las denuncias sueltas y elevar el reclamo formal. En 2012, hicieron acampes, escraches y hasta un "velatorio" del arroyo tabicado y cerrado en las islas.
La primera inspección de funcionarios del municipio sobre esos lotes se hizo en 2011 pero años antes, al menos desde 2008, se hicieron denuncias y reclamos públicos por la ocupación y la construcción de terraplenes por parte del empresario Enzo Mariani.
Aquel primer reconocimiento oficial se hizo en la lancha de Raúl Rainone, que era el director de Protección Civil, junto a Eduardo González, por entonces funcionario en el área de Planeamiento, y Raúl Álvarez de Catastro, una presencia necesaria porque era muy difícil ubicarse en esas zonas de islas.
En los planos del loteo del Charigüe figuraban los 17 lotes que eran propiedad de Carlos Deliot y que fueron donados al Estalo local en la década del 40. El ocupado por Mariani era el más grande, de 800 hectáreas, pero había otros más chicos que sí fueron aprovechados para crear, después, la Reserva Los Tres Cerros.
En 2012, comenzaron las reuniones y juntaron documentación. En 2013, se conformó la comisión del Legado Deliot por decreto. En 2016, salió el primer fallo a favor de la Municipalidad y, en 2021, la sentencia contra la usucapión presentada por Mariani. Una deriva que, recién ahora, se pudo traducir en la restitución de las tierras.
Las primeras denuncias
En 2008, kayakistas y pescadores detectaron que algunos de los ríos y arroyos interiores detrás del Charigüe estaban tapados con terraplenes. Sobre esas estructuras ilegales, empresarios ganaderos montan caminos y secan lagunas con el fin de generar un campo apto para la producción ganadera.
En julio de ese año, el diario Crítica de la Argentina publicó un informe sobre esas obras ilegales en el campo de la disputa. "Yo iba a pescar por el Paranacito y entrando al zanjón del arroyo De la cruz me encontré con un terraplén. Fuimos a documentar y a sacar fotos. Después, averiguando, nos enteramos que formaba parte de un campo que había sido usurpado y que en realidad era de la Municipalidad", recordó Jeremías Müller, ingeniero agrónomo y pescador con mosca, uno de los primeros en advertir la irregularidad.
"No conforme con usurpar un lugar, generó un daño ambiental irreparable, que es interferir una vía de escurrimiento natural que inundaba un valle para la cría de peces. Eso está prohibido por ley y genera una externalidad negativa cuyo impacto se ve muchos años después", reflexionó en diálogo con Rosario3.
Sobre los plazos del reclamo, agregó: "Hay algo que está mal. Vos provocás un daño ambiental y después la ciudadanía o el Estado te lo reclama pero mientras tanto usurpás y estás 20 años engordando vacas con un bien ajeno. Tiene que invertirse eso porque nadie paga lo perdido, lo mismo se puede pensar con otros temas ambientales, como las consecuencias del dragado del río a futuro".
Un caso testigo
Bártoli, del Paraná no se toca, resumió los años de reclamos que incluyeron hasta un "velatorio" del arroyo tabicado y cerrado. Aseguró que cuando hay voluntad, desde el Estado se puede avanzar: "Argentina no tiene una ley de humedales a nivel nacional, pero siempre dijimos que le cabe una gran responsabilidad en la protección de estos territorios a las provincias y a los municipios, con las normas que tienen a mano que no son pocas", señaló.
"Si las organizaciones –siguió– no armábamos en su momento un gran conflicto y una enorme presión, hoy esas tierras se perdían. Pero, también reconozco que la Municipalidad, cuando la intendenta Mónica Fein tomó el reclamo, constituyó la comisión del Legado Deliot e inició las primeras acciones legales".
"Eso se sostuvo en el tiempo, con altas y bajas, y se convirtió en una política de Estado. Y en esta última etapa hubo una acción jurídica muy fuerte de la Municipalidad", agregó.
Entre esos pasos judiciales, están los embargos trabados a Mariani que lograron encausar la restitución del campo porque la sentencia judicial en su contra ya no tenía vuelta atrás.
Seis parques independencia
Después de las denuncias del Paraná no se toca en 2012, Bártoli recuerda que se sumaron al reclamo el Taller Ecologista, el Taller de Comunicación, Asociación Rosarina de Pesca con Mosca, Mundo Aparte, la Multisectorial de los Humedales y un actor de peso: la Universidad Nacional de Rosario (UNR), que comenzó a trabajar en un plan de manejo de las otras 400 hectáreas de la reserva. "Ese fue un paso importantísimo. A lo largo de los años, hubo peleas y conflictos, pero todos empujamos para el mismo lado y se llegó bien", celebró.
"Es histórico porque después de tantos años recuperamos 807 hectáreas que son seis veces y medida la superficie del Parque Independencia, de eso estamos hablando", valoró el referente del Paraná no se toca.
Juliana Conti, de la Secretaría de Legal y Técnica del municipio, confirmó que el conflicto llevaba dos décadas y para que no se prolongara más iniciaron un diálogo para acercar las partes. "Firmamos un convenio para hacer una transición ordenada", señaló en el programa El Contestador (Radio 2).
"Ya no hay ninguna discusión y (el empresario) desiste de seguir con nuevas medidas. No queríamos dilatar más esta posibilidad del ingreso al campo y ver cómo está el lugar y qué vamos a hacer de acá en más", agregó sobre las 807 manzanas en medio del humedal.
Reserva “Los tres cerros”
Desde el Taller Ecologista, informaron que la Comisión la Multisectorial Legado Deliot trabaja desde hace años "por la recuperación y puesta en funcionamiento de este espacio".
En la Reserva Los Tres Cerros, que por ahora componen los otros lotes del Legado Deliot, llevan adelante “visitas guiadas y educativas, buscando dar a conocer y descubrir toda la biodiversidad que habita en esta fabulosa Reserva Natural”.
El nombre fue elegido a través de un concurso y evoca a los primeros pobladores de la zona. “Los Tres Cerros refiere a montículos de tierra construidos por las comunidades prehispánicas que habitaban el Delta y los sectores naturalmente elevados de las islas, como albardones y médanos, pero también hicieron montículos de tierra conocidos localmente como cerros o cerritos, donde instalaron sus asentamientos y enterraron a sus muertos”, agregaron. Ver más información en el documento con la historia resumida.



