Al igual que en Europa, pero en medio de los partidos del Mundial, con miles y miles de turistas extra, Estados Unidos también sufre una ola de calor sofocante, con temperaturas que superan los 38 grados en ciudades como Nueva York, Filadelfia, Boston y Washington. El Servicio Meteorológico Nacional (NWS) de ese país advirtió que la sensación térmica podría alcanzar los 46 grados en la región del Atlántico Medio. El sindicato de futbolistas profesional planteó su preocupación por los horarios de los partidos y la salud de los jugadores que ya hacen una pausa de hidratación pero temen que no sea suficiente.
Según informaron desde el NWS, las altas temperaturas obedecen a un fenómeno llamado “domo de calor”, un sistema de alta presión que atrapa el aire cálido. Por eso, lanzaron un alerta ya que entienden que puede ser peligrosos. Calculan que las altas temperaturas continuarán en gran parte del centro y este de Estados Unidos hasta el viernes, con persistencia en la costa este durante el fin de semana.
En este contexto entonces, de calor extremo, es que jugará este viernes por la tarde la Scaloneta con Cabo Verde en el Hard Rock Stadium de Miami donde se esperan unos 32 grados, pero la sensación térmica podría superar ampliamente los 40.
El sindicato de jugadores Fifpro pidió retrasar los encuentros por considerar que las condiciones son inseguras. Para el partido Francia vs. Paraguay, previsto el sábado en Filadelfia, se estima una temperatura WBGT superior a 28 grados al inicio, lo que incrementa el riesgo tanto para futbolistas como para el público. La FIFA ya implementó pausas obligatorias de hidratación de 3 minutos en todos los partidos.
El Servicio Meteorológico Nacional estadounidense informó además que la ola de calor, calificada como peligrosa y sin precedentes, continuará en gran parte del centro y este de Estados Unidos hasta el viernes, con persistencia en la costa este durante el fin de semana.Las temperaturas ya superaron los 30 grados en el noreste, mientras que ciudades como Nueva York y Boston alcanzaron los 38 grados el jueves. La combinación con la humedad intensifica la sensación térmica y complica la realización de actividades al aire libre en el marco de las celebraciones patrias.
El calor extremo también obligó a modificar o cancelar eventos. En Boston, la entrada al espectáculo de fuegos artificiales de la Boston Pops comenzará a las 16 en lugar del mediodía. En Filadelfia, las autoridades acortaron el desfile del jueves, cancelaron una fiesta callejera vespertina y retrasaron un picnic y concierto en Independence Mall.
En Lower Windsor Township, Pensilvania, una celebración por el 250 aniversario fue reprogramada para el 8 de julio. En Norristown, también en Pensilvania, se canceló un desfile previsto para el sábado por razones de seguridad, aunque los fuegos artificiales nocturnos y una fiesta con juegos, comida y música se mantienen.
Las redes eléctricas también sufren la presión del consumo. Ante el calor extremo en Nueva York, el alcalde Zohran Mamdani pidió a la población reducir el uso de energía y ajustar los aires acondicionados a 26 grados, una medida similar a recomendaciones de autoridades anteriores como el exalcalde Rudy Giuliani, con el objetivo de evitar sobrecargas en la red eléctrica.



